Para tomarse revancha
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Una nueva edición de la Copa Libertadores se presentaba en 1986. Boca Juniors llegaba con una gran sequía de campeonatos, siendo en 1981 su último título, y en 1978 haciendo hincapié en el plano internacional. Por su parte, River Plate poseía un gran equipo, como por ejemplo jugadores de la talla de Norberto Alonso, Américo Rubén Gallego, Oscar Ruggeri, Juan Gilberto Funes y Nery Pumpido en el arco y había gritado campeón un año atras en el plano local.

El sorteo de la Copa traería un condimento especial: Sí, estos dos equipos estarían en la misma zona (GRUPO 1) junto a Peñarol y Santiago Wanderers, dos equipos uruguayos. Ya el mundo palpitaba lo que serían los dos cruces -primero en la cancha de Boca y luego en el Monumental- pero también todos entendían que era sólo fase de grupos.

Llegaba la hora del primer enfrentamiento en La Bombonera, y Boca se pondría en ventaja a los 33 de la primera parte con un tanto de Alfredo Graciani de penal. Sin embargo, 11 minutos después Roque Alfaro establecería la igualdad definitiva que, a priori, no le sentaría mal a ninguno de los dos. Los distintos resultados que se fueron dando en la fase de grupos, colocarían a Boca en un lugar complicado, donde debía jugarse todas las fichas en el último partido ante su eterno clásico rival en condición de visitante para avanzar a la próxima instancia.

Como si fuera poco, el equipo Millonario se encontraba muy entonado y tranquilo en la primera ubicación. El partido comenzó muy parejo, con ambos conjunto ambiciosos de buscar la victoria, pero River con la tranquilidad de ya estar clasificado a la siguiente ronda. A pesar de eso los dirigidos por Hector "Bambino" Veira, se pondrían en ventaja en el marcador. Tras un gran desborde, Antonio Alzamendi conectó de cabeza para establecer el 1-0 para River que terminaría siendo crucial. Ese resultado hasta el momento eliminaba a Boca Juniors, ya que la diferencia de gol que tenía Peñarol era mejor a la de el conjunto de "La Ribera".

Boca, dirigido por Mario Sanabria, iba en busca del empate que le de la clasificación con remates de afuera del area y desbordes de Alfredo Graciani, pero jamás llegaría. River logró aguantar el resultado, y se daba el gusto de eliminar a su clasíco rival. Esta vez se espera, la historia sea distinta.

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