Sara le metió la mano al 'Diablo' y Boca se mantiene como único puntero
Independiente festeja, Boca sufre. La imagen se revertiría minutos más tarde. Foto: Olé.

El Libertadores de América estaba repleto de hinchas rojos que esperaban ver una gran actuación de su equipo y un triunfo, que les de un repunte anímico de cara al próximo choque ante Racing. Sin embargo, Independiente y Boca Juniors no lograron sacarse diferencia, aunque en cuanto a nivel de juego, el equipo de Jorge Almirón estuvo mejor. La mala noticia para el conjunto de Avellaneda es la pérdida de Federico Mancuello de cara al clásico ante Racing. El volante, que seguramente estará entre los convocados del Tata Martino para los compromisos del seleccionado argentino, se convirtió en uno de los líderes del equipo y será una baja sensible pensando en el choque ante el clásico rival.

Independiente fue el que tomó la iniciativa desde el comienzo. Los de Almirón salieron a presionar e incomodar al rival de turno, que mostraba grandes falencias defensivas. Boca no daba pie con bola, lo que hizo inquietar a Rodolfo Arruabarrena, que constantemente daba indicaciones. Sin presencia en el mediocampo, donde Jesús Méndez y Mancuello no le daban chances a Gonzalo Castellani, Marcelo Meli y Federico Bravo, los delantero xeneizes quedaban muy aislados del juego y, por ende, el equipo visitante carecía de peso ofensivo.

El Rojo aprovechó el desconcierto rival, ante la presión ejercida, y se puso en ventaja a través de Lucas Albertengo. Un centro preciso de Matías Pisano desde el sector izquierdo que, luego de ganarle a su marca, el ex Rafaela empujó a la red. Boca comenzó a desesperarse y el nerviosismo le ganó al juego. El conjunto del Vasco Arruabarrena empujaba y, poco a poco, fue apoderándose del balón, aunque pocas veces éste tuvo un buen destino. A partir de allí, el visitante empezó a merodear el arco defendido por Diego Rodríguez e Independiente comenzó a mostrar sus falencias defensivas.

Independiente y Boca fallaban en la última línea y el gol era una amenaza latente en ambos lados. Sin embargo, a falta de ocho minutos para finalizar la primera etapa, Guillermo Burdisso apareció, luego de un córner, con un cabezazo goleador para establecer la igualdad. El primer tiempo no mostraría mucho más y dejaba la puerta abierta a que el complemento fuese igual de entretenido que esa primera parte.

Sin embargo, el segundo tiempo fue una historia diferente. Ya las situaciones en ambos lados se iban apaciguando y, poco a poco, la pierna fuerte fue ganando terreno. Mauricio Victorino fue fuerte ante Castellani, el volante de Boca hizo lo propio con Mancuello. Mientras tanto, el Ruso Rodríguez y Guillermo Sara volaban de un palo a otro para evitar una nueva caída de su valla. Los arqueros fueron figuras en una noche donde, por momentos, las defensas hicieron agua. Los ingresos de Sebastián Palacios, Franco Cristaldo y Rodrigo Bentancur le dieron otra dinámica al visitante, que fue a buscar el triunfo con ímpetu. Nicolás Tagliafico, de flojo partido, fue el objetivo más buscado por los rapiditos xeneizes. Ninguno de los dos equipos supo cómo quebrar al guardameta de turno. Ambos respondieron con firmeza cada vez que fueron exigidos.

La mala noticia para el conjunto de Almirón llegaría a falta de un minuto para el final del tiempo reglamentario. Mancuello sacó un lateral, que el árbitro no había cobrado, vio la segunda amarilla y por consiguiente la roja. Pese a las quejas del volante, Independiente no podrá contar con él la próxima fecha, cuando visite a Racing por el clásico de Avellaneda.

En Boca no dio resultado la rotación. Esta vez, sí se vio un equipo diferente, poco acoplado, con fallas y serias distracciones a corregir de cara a lo que se viene. Claro, el planteo de Independiente no ayudó en nada al equipo de Arruabarrena, que tiene el partido del jueves como objetivo primordial. Tanto el Rojo como el Xeneize se llevan una certeza de esta igualdad: hay arquero.

Los goles del clásico

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