Caída inmerecida y adiós a la utopía copera
Foto: Foto Baires

En la tarde-noche de este sábado, Vélez salió al José Amalfitani con la intención de vencer a un River alternativo para mantener viva una mínima ilusión de ingresar a la Liguilla Pre Sudamericana. Y si bien el Fortinero mereció cumplir su meta, esto no pudo ser: cayó por 1-0 ante el Millonario para terminar de despedir, al menos en su casa, con cara larga un año triste.

Pero desde el juego hubo varios puntos buenos a destacar en la última presentación de Russo ante la gente velezana. El dueño de casa llevó a cabo un partido equilibrado y hasta tuvo más chances que su rival para quedarse con los tres puntos. Sin embargo, ante los constantes intentos locales, apareció un fuerte Chiarini para evitar que la V Azulada pueda sumar los tres puntos.

Entre lo positivo del juego estuvieron los jóvenes creadores de juego: Yamil Asad, Braian Cufré y Hernán Toledo. Los tres apostaron a pases largos buscando a la referencia dentro del área, Federico Vázquez, y dejaron mal parados constantemente a la defensa visitante. Aprovechando la velocidad y su juventud, Vélez mereció abrir el marcador por el atrevimiento de estos en una situación difícil para la institución.

El más destacado de ellos fue Toledo. Él inició por la derecha pero terminó inclinándose por la izquierda y en esta banda le ganó el mano a mano constantemente a Mayada. Haciendo gala de su capacidad técnica, el jugador se las ingenió para imponerse y buscar constantemente a los compañeros con centros elevados y/o rasantes. Dos acciones emblemáticas de esto ocurrieron en la primera mitad cuando, tanto por la vía aérea como por el suelo, el jugador dejó en una clara posición de gol a Asad, pero el último no pudo convertir la intención en gol.

El contrapunto de la generación de juego fue, justamente, el trabajo defensivo en la mitad de cancha. Desábato y Somoza nunca terminaron de controlar a los generadores riverplatenses y, a partir de esto, los de Gallardo tuvieron chances ante el desgaste velezano. Primero lo tuvo Saviola, quien insólitamente no pudo definir una acción con arco vacío. Luego la pifia fue del arquero Aguerre tras un centro desde la izquierda del ataque rival, que Alario se encargó de cambiar por gol.

Así, perdonando y sin ser perdonado, Vélez se terminó de despedir de la pequeña ilusión de estar en el plano internacional durante el 2016. Ahora el equipo de Russo se preparará para la despedida del año ante Independiente en Avellaneda el próximo domingo 8 de noviembre.

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