Antes de partir
La mejor imagen que pudo dejar. El mejor partido que pudo jugar. Tevez tuvo su mejor Superclásico a una semana de su despedida. Fuente: Dailymail

Antes de partir

Los últimos cuatro encuentros de Tevez en Boca fueron quizá los mejores que tuvo en toda su segunda etapa. Encima, tres de ellos fueron clásicos y esos doce puntos dejaron al club de sus amores como único puntero.

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Santiago Fernández Pelayo

El segundo paso de Carlitos en el club de la Ribera puede considerarse como una etapa mediocre de su carrera. No tuvo demasiados partidos en los que haya brillado, obtuvo dos títulos, ninguno habiendo jugado todos los partidos, y la eliminación en la semifinal de la Copa Libertadores lo privó de conseguir el trofeo que vino a buscar. Sin embargo, será recordada por su explosión en sus últimos encuentros, sobre todo los tres clásicos.

Todo comenzó en el Nuevo Gasómetro. El xeneize venía de un empate como local ante Rosario Central, que lo había eliminado hacía diez días de la Copa Argentina. En ese partido, Ricardo Centurión había sido expulsado por un encontronazo ante Teófilo Gutiérrez, por lo que la delantera azul y oro perdía un arma importante. Pero había ganado otra en Fernando Gago, que organizaba el juego y le sacaba presión al Apache. Gracias a esto, a los 20 minutos de la primera parte, un pase del 10, con el borde externo del pie derecho, dejó solo a Darío Benedetto, que se frenó y colocó la pelota por encima de Torrico. A los pocos minutos, el Pipa se iría lesionado pero Walter Bou mandaría al fondo de la red la primer pelota que tocó, aprovechando un error en la salida. El descuento sobre el final del primer tiempo de Fernando Belluschi no evitó el triunfo de los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto en una cancha que siempre resulta difícil para el club.

La segunda parte de su epopeya clásica sería en la Bombonera ante Racing. El partido comenzó con un tiro suyo al palo en apenas 20 segundos. Durante todo el resto del encuentro la suerte no estaría de su lado, ya que fallaría un gol insólito en el que Vittor llega a puntear una definición al primer palo, con Orión ya vencido. Y parecía que la mala suerte seguiría cuando le dio un pase a Cristian Pavón que lo dejo solo frente al ex arquero xeneize, que logró tapar su disparo. Sin embargo, fiel a su estilo, el Apache llegó a pelear el rebote, lo ganó, y definió para anotar el 4-2 definitivo.

El encuentro más importante de la seguidilla iba a jugarse en el Monumental. El único gol del ex delantero de la Juventus ante el rival de siempre había sido en 2004 por la Copa Libertadores. Su partido comenzó muy bien, con una asistencia para el ex jugador de Gimnasia a los 13 minutos para abrir el marcador. Sin embargo, el local lo dio vuelta, y comenzó el segundo tiempo 2-1 arriba. Allí fue cuando volvió a aparecer la garra del 10 azul y oro, que fue a presionar al joven arquero Augusto Batalla, que falló el despeje y dejó el arco vacío para que el Tevez ponga el empate. Su siguiente aparición en el encuentro sería una obra de arte. Un derechazo cruzado al palo izquierdo del guardameta riverplatense para poner a su equipo por delante en el marcador. Centurión puso el 4-2 definitivo sobre el final, para sellar un valiosiísimo triunfo en territorio enemigo.

Su despedida fue en el escenario ideal, el Alberto J. Armando. Toda la hinchada azul y oro copó el estadio, un poco para despedirlo y otro poco para pedirle que no se vaya. Otra vez comenzó con una asistencia, esta vez a los 10 minutos, cuando cruzó la pelota para que el ex volante de Racing y San Pablo siga su buena racha. Otra vez tuvo que ver como le empataban el partido, pero en un fiel reflejo de lo que había sido el partido anterior, una mala salida le dejó la pelota para que solo tenga que empujarla ante un arco vacío y poner el segundo tanto del encuentro. Sobre el final, con el 4-1 definitivo en el marcador, Guillermo decidió sacarlo para que se lleve la ovación de la tarde. Un hincha entro a alabarlo. Se lo vio llorando en el banco y cuando se iba de la cancha. Imágenes desgarradoras de la despedida de un ídolo.

Cuando en 10 años alguien recuerde al Tévez que tuvo Boca entre 2015 y 2016, se podrán decir muchas cosas. Que en la Juventus era mejor, que no se adaptó al fútbol argentino, que ya no era el de Europa, etc. Lo que nadie podrá negar, es que su despedida fue la más espectacular que pudo haber tenido, y que si no parecía el que causaba estragos en el Viejo Continente en sus primeros meses, en el último fue hasta mejor que ese. Pero, después de semejantes partidazos, ¿cómo se puede salir adelante?

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