No encuentra el camino

Temperley jugó mal y perdió 2-1 frente a Huracán en el marco de la fecha 20 de la Superliga Argentina en el Alfredo Beranger. El "Gasolero" intentó llevarse el partido pero sólo fue eso, intentos, porque no supo aprovechar las situaciones de gol ocasionados o porque también el arquero del "Globo", Marcos Díaz, tuvo una tarde espectacular y fue la figura del encuentro.

No encuentra el camino
Di Lorenzo pelea por la pelota frente a Damonte.

El mundo Temperley se preguntaba que sorpresa daría Gastón Esmerado cuando conforme la lista de concentrados y como de costumbre en estos últimos partidos, el "Gato" decidió dejar afuera a Matías Nani que era un habitual titular para el entrenador. Pero las sorpresas no terminaron acá, sino que también Fabián Muñóz que era titular en el equipo, fue desafectado a último momento al igual que Lucas Delgado. Finalmente, Temperley salió a disputar el partido con Josué Ayala en el arco, Adrián Scifo, Ignacio Bogino (que volvía a ser titular luego de su esguince de tobillo), Williams Riveros y Marcos Pinto en la defensa, mientras que en el medio campo aparecieron Sebastián Martelli, Adrián Arregui, Leonardo Di Lorenzo y Emiliano Ozuna, en la zona de definición los elegidos para terminar la jugada fueron Fernando Brandán y Santiago Giordana.

El primer tiempo arrancó como se suponía que iba a ser el partido, trabado en el medio campo y las apuestas ofensivas de ambos equipos eran por intermedio de pelotazos para que peine el delantero central en busca de la velocidad de sus extremos. Pero el primero que golpeó fue Huracán, luego de un error de Arregui que pifió la pelota, Andrés Chávez definió de manera magistral contra un palo para poner el 1-0 a favor de la visita a los 17 minutos.

El enojo era notable en el Beranger por parte de todos, la sensación de impotencia sobrepasaba a todos los presentes, más aún cuando Brandán ingresó con velocidad al área y el arquero del "Globo" se tiró al suelo en busca de la pelota. El Beranger explotó para pedir penal pero Germán Delfino, árbitro del partido dijo que no fue penal y siguió con el encuentro pero cabe destacar que desde el estadio parecía penal pero la bronca no terminó ahí, dos minutos despúes Giordana le pega de volea y metía lo que era el 1-1 pero Delfino cobró empujón dentro del área de Ozuna por lo que anuló la jugada. Ahí Esmerado reventó de bronca y reclamó con mucho repudio de la situación a la terna arbitral que finalmente lo expulsó. 

Temperley no se dejó llevar por la situación y siguió en busca del empate pero es aquí donde nace la figura del partido, Marcos Díaz. El arquero de Huracán le tapó dos mano a mano seguidos a Giordana, le sacó un cabezazo y también tuvo que taparle remates a Ozuna Y Martelli, para colmó Brandán estrelló un tiro contra el poste y no pudo igualar el partido. El primer tiempo terminó 0-1 a favor de la visita pero con un empujón anímico enorme por el lado del local.

Ese empujón anímico no pudo sostenerse en el inicio del segundo tiempo, casi cuando el partido se ponía trabado y sin peligro el "Globo" tuvo la fortuna que esté Ignacio Pussetto en el equipo debido a que el jugador robó la pelota en una salida del "Gasolero" y la pinchó apenas por arriba de la humanidad de Ayala para el 2-0 a los 11 minutos de la segunda parte.

Desde este momento Temperley quedó sumamente decidido a buscar el partido, Alejandro Limia (ayudante de Esmerado) decidió sacar a Scifo y poner a Franco Sosa, sacar a Martelli y poner a Gaspar Gentile y sacar a Arregui para poner a Fattori. Con un 3-2-2-3 en el esquema Temperley fue a buscar el descuento, que llegó después de numerosos intentos de la mano del juvenil Sosa que debutó y convirtió su primer gol en la Primera División del Fútbol Argentino con 18 años, luego de un remate desde afuera del área al palo derecho del arquero del "Globo".

Delfino pitó el final del partido que decretó que Temperley perdió 1-2 frente a Huracán y quedó muy comprometido con el descenso. Esmerado tendrá que aprovechar este receso por fecha FIFA para inyectarles confianza y tranquilidad a sus jugadores ya que matemáticamente todavía puede salvarse del descenso, pero sin dudas no será nada sencillo. Dentro de siete partidos veremos si estamos hablando de una hazaña o de un equipo que luchó hasta el final por quedarse en Primera por un año más.