Se salvan unos pocos
En la remontada ante Unión, se lucieron Canuto y Fede González (Foto: Clarín).

Se salvan unos pocos

Se terminó la Superliga y llega el tiempo del balance. A lo largo del campeonato, pocos jugadores mantuvieron el buen nivel. Crivelli, Canuto, Prediger, Pérez García, González y no mucho más.

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Nicolás Diz

El Matador se despidió de la Superliga con derrota y mil dudas de cara al futuro inmediato, aunque con la certeza de que Cristian Ledesma seguirá al mando del equipo. Su continuidad en la máxima categoría depende de una remontada heroica como la de 2012, y tanto el plantel como el cuerpo técnico para la temporada que viene es una incertidumbre. Dentro de lo poco que se puede rescatar del Tigre versión 2017/18, hay que mencionar a varios de los refuerzos de este año, la mayoría con una historia previa en el Matador.

Primeramente, hay que destacar a Federico Crivelli. El ex Temperley, si bien tuvo noches fatídicas (como en la derrota ante Patronato), fue titular en buena parte de la Superliga (llegó el año pasado, de la mano de Caruso), hasta su lesión ligamentaria (por lo que volvió Julio Chiarini). Superman pudo destacarse cada vez que lo exigieron, en una defensa que nunca se consolidó del todo, sea por lesiones o bajos rendimientos. Mantuvo su valla invicta ante Belgrano, Arsenal, Estudiantes, San Martín de San Juan (figura del encuentro) y Argentinos Juniors. Después del Mundial, si logra sumar fútbol en la pretemporada, tiene todas las fichas para regresar al arco matador, dado que Chiarini estuvo irregular.

En la defensa, sin duda el más destacado fue Ignacio Canuto. Tato, quien jugó en Tigre en la temporada 2013/14, regresó tras sumar experiencia en torneos internacionales con Atlético Tucumán (y un paso fugaz en Lanús). El zaguero central siempre impuso su temple para marcar, ordenar la salida del fondo y también dejar su marca en la red del rival: anotó dos tantos, ambos de cabeza, ambos de visitante: a Unión (electrizante empate por 3-3) y Olimpo (goleada 5-1). Asimismo, se dio el gusto de ser el capitán. Un gran valor que no perdió brillo y que debe mantener su regularidad de cara a lo que viene.

En el mediocampo, el refuerzo que rindió desde el primer momento fue Sebastián Prediger, el volante central proveniente de San Martín de Tucumán. El Perro fue una constante rueda de auxilio, recuperación y pase claro en mitad de cancha (hasta dio una asistencia). Su vasta experiencia la hizo notar en el verde césped y fue titular en 12 de los 15 partidos en el año. Lo negativo: fue expulsado dos veces (Talleres y Unión), a pesar de no ser el típico mediocampista que corta con faltas. Un eje clave que no tuvo la compañía necesaria.

Un refuerzo que jugó poco pero merece mas oportunidades: Javier Iritier.

Párrafo aparte para Lucas Menossi, que curiosamente fue de más a menos: de ser uno de los pilares de Tigre en 2017, ganándose la capitanía y sumando gol a su polifuncionalidad (marcó tres goles en el torneo: Rosario Central, Temperley y Argentinos Jrs), en este 2018, con Cristian Ledesma, perdió mucho terreno: su nivel decayó considerablemente y si bien nunca dejó de ser titular, fue notoria su baja performance, sea para marcar o mostrarse como opción en el armado de juego. Se rumorea que su futuro está en el fútbol estadounidense.

En cuanto a los creativos, Matías Pérez García y Diego Morales, no pudieron desplegar su talento, al realizar un desgaste fuerte en las bandas. MPG10 fu casi marginado por Caruso en la primera etapa de la Superliga y en la segunda mitad, tuvo más protagonismo. Anotó solo un gol (a Estudiantes), pero es un enganche que en cualquier momento puede marcar la diferencia, sea en pelota parada o en movimiento. En tanto Cachete regresó a Victoria este año tras una estadía en Colón, y lo mejor lo mostró en la faz ofensiva: tres goles, a Argentinos, Defensa y Justicia y Gimnasia LP. Tigre necesita que sus dos talentos continúen, ya que transmiten liderazgo y juego, a pesar de que no pudieron complementarse del todo en la Superliga.

Por último, otro que volvió y se ganó el lugar es Federico González. El delantero, quien se había marchado a préstamo en Pachuca de México, se ganó la titularidad. Es un delantero que maneja bien ambos perfiles, con una zurda potente y velocidad que le permite estar siempre bien ubicado. En el campeonato, facturó ante Independiente y Unión. Su contrato vence a fines de junio: si Tigre, escaso de delantero regulares, logra renovarle, sumará un refuerzo clave.

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