Con marca positiva va por el pasaje a cuartos

Boca Juniors en la tarde de hoy buscará la clasificación a los cuartos de finales frente a Libertad de Paraguay. En la ida el Xeneize ganó y ahora irá por una nueva definición de la serie en el Defensores del Chaco, estadio que tiene saldo positivo en los últimos partidos.

Con marca positiva va por el pasaje a cuartos
Martín Palermo enfrentando a los paraguayos en la edición 2007, donde el Xeneize salió campeón. Foto: Olé

Luego de ganar por dos goles de diferencia en la ida, Boca jugará la vuelta de la llave de los octavos de final frente a Libertad, en el Estadio Defensores del Chaco. En dicha cancha el Xeneize en los últimos 5 partidos ha ganado 3, empató uno y cedió otro. 

El Xeneize se enfrentó al Gumarelo en dos ediciones diferentes, con 30 años de diferencia: la de 1977 y la de 2007. Sí, la primera y la última vez que se coronó campeón de América. Y no solo eso, sino que jamás perdió: de los cuatro partidos, ganó tres y empató uno. 

El primer cruce, con el Toto Lorenzo en el banco, se dio en semifinales en el ´77. La historia recuerda un duro partido de ida en la Bombonera: aquel 14 de julio, Mouzo erraría un penal y Ribolzi sería expulsado antes que Daniel Pavón, que había ingresado desde el banco, convirtiera el 1 a 0 a diez minutos del final del partido. 

El “desquite” no sería menos complejo. En Asunción, Boca recién selló la serie a los 34 minutos del complemento con un tanto de Mario Zanabria. El resto de la historia es conocida: llegando a un tercer partido desempate, y en la serie de los penales, Boca se quedaría ante Cruzeiro con su primera Copa Libertadores de América. 

Más cerca en el tiempo, en 2007, Boca y Libertad volverían a verse las caras en cuartos de final. El partido de ida en la Bombonera tuvo todos los matices posibles e inesperados: Riquelme marró un penal, Martínez puso en ventaja a la visita a pocos minutos del final y, en el último minuto, Palermo rescató un empate para jugarse la clasificación en Asunción. 

Una semana después, en el Defensores del Chaco, el Boca de Miguel Ángel Russo sacó a relucir su mística copera y descifró la serie en el segundo tiempo del en ceuntro. Primero, Riquelme recibió de espaldas en tres cuartos, giró y encaró hacia la medialuna para sacar un potente derechazo y poner el 1 a 0. Luego, tras un córner, Palacio sellaría la historia con el 2 a 0 definitivo. 

De esa manera como en 1977, aquel equipo también lograría alzar la Copa Libertadores luego de superar a Cúcuta en semifinales y de golear a Gremio en la serie de la final. 

La última visita fue ajustada, pero grata 

Pero si volvemos aún más cerca en la línea del tiempo y del presente de los mellizos Barros Schelotto, la historia en el Defensores del Chaco sigue siendo positivo para el elenco auriazul. A la fecha que se hace alusión es de hace dos años, del día 28/4. 

También por los octavos de final de dicho certamen intercontinental Boca volvió a jugar en el estadio paraguayo, pero el rival en aquella ocasión fue Cerro Porteño. En la edición 2016 de la Libertadores la llave entre ambos equipos se inició en Defensores del Chaco, donde el conjunto azul y oro ganó 2-1. 

En aquel partido que estuvieron y volverán al estadio paraguayo serán Cristian Pavón y Carlos Tevez (quien podría volver a marcar si entra en el transcurso del partido). El Xeneize jugó un partido trabado, pero planteando bien su jerarquía y con firmeza logró en un suspiro llevarse la preeminencia por 2 a 1.