Anuario Tigre 2018: una última ilusión
Fotomontaje: Lucía Romero - VAVEL Argentina.

Anuario Tigre 2018: una última ilusión

El Matador de Victoria volvió a tener un año complicado que lo dejó último en la zona roja de los promedios, y con cambio de entrenador de por medio. No obstante, el último partido del año ante un rival directo lo deja con ilusiones de cara a un 2019 donde se jugará a todo o nada.

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Nicolás Diz

Un factor común en los últimos Anuarios que realizamos a fin de año  a modo de balance del primer equipo, es que siempre terminan arrojando un resultado negativo, acompañado de campañas pobres, poca efectividad de local, pocos éxitos fuera de Victoria y la sensación de ya tener la soga al cuello. El promedio castiga tantos torneos en los últimos lugares y a mitad del año que viene, cuatro equipos de la Superliga se despedirán de la máxima categoría (son 26, quedarán 24 ya que habrá dos ascensos de la B Nacional) y Tigre es, lamentablemente, candidato.

Al igual que el año pasado, los buenos momentos de 2018 se pueden divisar como pequeños oasis en el desierto, con el hecho tajante de que en todo este año Tigre no pudo ganar dos partidos seguidos. Sin embargo, nada está dicho aún, porque los rivales directos tampoco tuvieron un buen año y la lucha por la permanencia será hasta la fecha 25, la última jornada de la actual Superliga Argentina de Fútbol 2018/19. Vamos por partes.

Puntapié inicial: mal experimento con el Lobo

Luego del fallido tercer ciclo de Caruso Lombardi en 2017, que dejó al equipo con solo ocho puntos en 12 fechas, a comienzo de año la dirigencia encabezada por Ezequiel Melaraña apostó por un proyecto de juventud en la dirección técnica, como en su momento probaron con Mauro Camoranesi y Facundo Sava. Esta vez, llegaba la hora de Cristian Ledesma, un ex volante central de calidad que empezaba su carrera de entrenador en Victoria. El Lobo tuvo que rearmar el plantel heredado de Caruso, que el año pasado había fichado a 28 futbolistas, muchos de los cuales ni siquiera jugaron un minuto en la Primera.

Foto: Tigre Oficial.
Foto: Tigre Oficial.

Como todo nuevo ciclo, hubo una renovada ilusión, con el mercado de pases que trajo a jugadores como Sebastián Prediger, Matías Pérez Acuña, Walter Montillo (que en el primer semestre debió estar al margen, recuperándose de una lesión) y se repatriaron viejos conocidos como Diego Sosa e Ignacio Canuto. Sin embargo, todo empezó mal: derrota en el Coliseo de Victoria, sobre la hora, por 2-1 ante Banfield, en la reanudación de la Superliga 2017/18.

Con el correr de los partidos, llegó el primer éxito (2-0 a Argentinos Juniors) y una fortaleza defensiva que hacia tiempo no se veía, con decir que a Tigre solo le habían convertido un tanto en cinco encuentros. Asimismo, hubo partidos recordados, como la remontada a Unión de Santa Fe (iba perdiendo 1-3 a pocos minutos del final) y el buen triunfo a Gimnasia por 2-0.

Foto: El Día.
Foto: El Día.

Pero como todo en Victoria, esa racha fue efímera y empezaron las derrotas, las flaquezas defensivas, el desorden colectivo y la sensación de otro semestre tirado por la borda: en 15 fechas disputadas hasta el receso de invierno, el Matador solo cosechó 16 puntos de 45 en juego. Cerró ese semestre con una goleada al ya descendido Olimpo en Bahía Blanca (5-1), y una derrota ante el subcampeón Godoy Cruz. No obstante, Ledesma seguiría hasta el próximo semestre.

Fin de una era y comienzo de otra

En el invierno, Tigre se reforzó fuerte de cara a una Superliga que definiría su suerte en la máxima categoría del fútbol argentino, ya que empezaba en zona de descenso. Así que llegaron futbolistas en todos los puestos: Gonzalo Marinelli, Augusto Batalla (arqueros), Néstor Moiraghi (central), Lucas Rodríguez (lateral), Jorge Ortíz, Kevin Ramírez (volantes), Juan Cavallaro, Diego Vera y Hugo Silveira (delanteros). Además, se mantuvo la base del semestre anterior, así que Ledesma disponía de buen material para trabajar en la pretemporada.

No obstante, en la Copa Argentina, se despediría rápido, como en casi todas las ediciones: primero venció 1-0 a Guillermo Brown de Puerto Madryn en cancha de Morón, pero luego cayó por 2-0 ante Central Córdoba.

Foto: Ascenso del Interior.
Foto: Ascenso del Interior.

Tigre empezó la Superliga de manera insólita, empatando las tres primeras fechas por 2-2, en todos habiendo sacado ventaja, sin poder mantenerla (San Lorenzo, Colón y San Martín de San Juan). El primer triunfo llegó en la fecha 4, por 2-0 a Aldosivi, en Mar del Plata, rival directo por la permanencia. El equipo tenía una gran vocación ofensiva, como hacía mucho no se mostraba. No obstante, este comienzo fue solo una ilusión.

Foto: Infobae.
Foto: Infobae.

Las derrotas no tardaron en llegar: primero el tropiezo por goleada ante Atlético Tucumán y más tarde, la caída en casa ante Huracán. Este traspié ante el Globo significó la despedida de Ledesma (que quería seguir en el cargo), cosechando solo un 36% de los puntos.

Chimi Blengio comandó una fecha, en el empate sin goles ante Independiente en Avellaneda. En la fecha 8, tomó el mando otro referente de la casa, Mariano Echeverría, que había terminado hace poco su carrera como jugador (en Ferro).

Foto: Tigre Oficial.
Foto: Tigre Oficial.

El Flaco debutó con un triunfo necesario como el agua: 1-0 a Estudiantes en el Coliseo de Victoria. De todos modos, también le costó enderezar el rumbo: llegaron las derrotas ante Newell´s (con el escándalo con Carlos Luna de por medio, que no concentraba y amagó con un portazo, pero finalmente se quedó) y Boca, más un empate agridulce ante Lanús de local. Tigre no despegaba.

El partido por la fecha 12 ante Argentinos Juniors fue muy especial, por el contexto, por tratarse de un rival directo y por cómo se dio el encuentro: a los cinco minutos, el Matador se quedaba con un jugador menos por la roja a Batalla por un insulto. Encima, el Bicho se ponía en ventaja unos minutos después. Tigre fue, con más empuje que juego, en búsqueda de una victoria revitalizante, que logró gracias a un golazo de Lucas Menossi, de tiro libre, y de un cabezazo del Chino Luna, quien venía siendo relegado. Tres puntazos de oro.

Foto: Zona Norte Visión.
Foto: Zona Norte Visión.

Parecía que iba a ser el despegue matador, no obstante, la realidad volvió a pegarle donde más le duele: cayó ante Defensa y Justicia (uno de los mejores equipos de la Superliga), por un error de Marinelli. Y en la jornada siguiente, en Victoria, poco pudo hacer ante la jerarquía de Godoy Cruz, que lo barrió 3-1. En paralelo, Tigre no aprovechaba los constantes tropezones de los adversarios que también luchan por seguir en Primera. Panorama cada vez más oscuro.

En la última fecha de Superliga del año, la 15°, era otra final: Belgrano de Córdoba, uno de los equipos más flojos de 2018, de visitante. Era una buena oportunidad de cerrar un olvidable año con un éxito de visitante de esos partidos que cotizan "seis puntos". Una vez más, Tigre arrancaba perdiendo y parecía que iba a ser otra noche amarga, Sin embargo, Echeverría puso en cancha a Hugo Silveira, el uruguayo que apenas había tenido seis minutos en la Superliga: entró e inmediatamente empató el pleito. Y al minuto 94, tras un pase de Montillo, Fede González ajustició y le dio vuelta el marcador al Pirata. Este triunfo en Alberdi le dio un ánimo muy importante al plantel, que seguramente se rearmará y tendrá la presión de defender 12 años en la A.

Anuario Tigre 2018

Un año, tres entrenadores

Fotomontaje.
Fotomontaje.

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Los números rojos

Foto: Tigre Oficial.
Foto: Tigre Oficial.

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