La Copa Libertadores es mi obsesión
El Decano sorprendió a Boca en su estadio y lo venció de gran manera por 2 a 1. Foto: Redes.

La Copa Libertadores es mi obsesión

Atlético Tucumán enmudeció la Bombonera tras derrotar a Boca Juniors por 2 a 1 y dio un paso importante hacia la clasificación al certamen más importante del continente.

santiagoaguero25
Santiago Agüero

  Mientras en la ciudad de Buenos Aires regía un alerta naranja por las altas temperaturas; en Tucumán las alertas del mismo color llevaban tres semanas. El equipo de Zielinski, venía de mal en peor, no solo consiguiendo malos resultados, sino que también el rendimiento grupal e individual empeoraba; haciendo crecer la preocupación de los fanáticos que veían complicarse el pase a la Copa Libertadores. En estas condiciones debía visitar al Boca de Gustavo Alfaro; equipo plagado de figuras, millones de dólares de inversión e invicto en el año.

Boca no le gana al conjunto tucumano desde el Nacional de 1981 (a la fecha suma 3 derrotas y 3 empates).

Con los jugadores ya en el campo y decenas de miles de hinchas que llenaron las tribunas del Estadio Alberto J. Armando, se oyó el pitazo de Germán Delfino indicando el inicio del partido. Desde el primer momento se vio dos equipos que priorizaban el orden. El local con un 4-2-3-1 intentaba dominar el centro del campo, jugando la pelota a ras del césped y con mucha movilidad de Carlos Tevez dejar expuesta a la defensa de Atlético, con algún pase en profundidad a su único punta, o a los volantes externos. Su rival en cambio ofrecía un 4-4-2, le presionaba la salida en tres cuartos de cancha y una vez que recuperaba el balón, salteaba líneas con un envío frontal hacia Mauro Matos y Leandro Díaz, que se hicieron un 'festín' con los centrales del Xeneize.

Gervasio Núñez cortó la racha negativa de más de 220 minutos sin convertir goles por parte de su equipo.

Transcurridos 8 minutos de juego, la visita tuvo un saque-lateral en ataque en la zona izquierda del campo local. El servicio lo llevó a cabo San Román que no buscó al más rápido, ni al más alto, mucho menos al más joven; sino que divisó y asistió al más experimentado. La pelota recayó en Mauro Matos que la aguantó a la perfección y se la cedió a David Barbona, éste hizo un rodeo sacándose de encima a un rival y se la devolvió al delantero ex San Lorenzo que tuvo la suficiente concentración para observar que Leandro Díaz picaba al vacío, y se la 'pinchó' por sobre los centrales; pero por más que Lean se estiró no alcanzó a tocar el balón. De cualquier forma, este movimiento sin éxito, sorprendió y dejó desairado a Julio Buffarini y Esteban Andrada, que cuando intentaron reaccionar fue tarde; y Gervasio Núñez entró 'solito y solo' por el segundo palo para abrir el marcador. El Decano se ponía en ventaja.

El equipo de Alfaro llevaba cinco partidos invicto en la Superliga (3 victorias y 2 empates).

La apertura del marcador significó un baldazo de agua fría para Boca, y provocó que se volcara totalmente al ataque; esto en parte, permitido por el conjunto de Zielinski que buscaba liquidarlo de contra. Con el correr de los minutos el partido se transformó en un 'palo por palo'. Mathías Abero, lateral izquierdo de Atlético fue quien peor la pasó; le tocó marcar a Sebastián Villa, el jugador más desequilibrante que tuvo la primera etapa; y salvo en algunas jugadas puntuales, el colombiano le ganó prácticamente todos los 'mano a mano' que tuvieron, incluso forzó una amonestación que dejó al uruguayo al límite el resto del encuentro. Más allá de chances claras que tuvo Leandro Díaz, y algunas excelentes intervenciones de Cristian Lucchetti para mantener el arco en cero ante el avance del local; el juego se basó en la concentración, la fortaleza física, y el orden táctico.

El de anoche, fue el sexto tanto que le convierte Ramón Ábila a Atlético Tucumán.

Para la segunda etapa, Gustavo Alfaro intentó inyectar de jerarquía y peligrosidad su ataque, por lo que sacrificó un volante para colocar un delantero; en este caso ingresó Mauro Zárate por Emanuel Reynoso. Pero esto fue contraproducente, porque a pesar del flojo partido de Bebelo, este cambio significó menor peso en mitad de cancha. El Decano estaba cómodo en el campo y no pasaba demasiados sobresaltos. Ante este panorama Darío Benedetto esperaba para ingresar en reemplazo de Ramón Ábila que prácticamente no había participado del juego. Pero los goleadores son así; y luego de una corrida por el centro del campo, en la que se llevó la pelota a los tumbos; aguantó la embestida de dos de los defensores de Atlético y con un remate mezclado de rebote, puso el 1 a 1 transitorio.

El Gigante del Norte alcanzó a Boca en el tercer lugar de la tabla de posiciones de la Superliga con 35 puntos.

Inmediatamente después del empate local, Ricardo Zielinski reaccionó y puso en cancha a Nery Leyes en lugar de Pichi Mercier y Ricardo Noir en lugar de Mauro Matos; generando un cambio de aire a la mitad de cancha y apostando con mayor fuerza por el contraataque. Alfaro por su parte, contestó colocando a Darío Benedetto por Carlos Tevez y a Cristian Pavón por Sebastián Villa; buscando ser todavía más ofensivo. Los cambios realizados dejaron en evidencia posturas diferentes por parte de los directores técnicos, por el lado visitante se buscó renovar y adueñarse de la mitad de cancha; mientras que el local apuntó a la jerarquía individual y mayor peso ofensivo, cediendo el campo central.

El historial en Primera División entre estos equipos es favorable a los tucumanos; quienes poseen 7 victorias, contra las 5 del club de la Ribera.

A los 70 minutos del juego, un intento de pase por parte de Tito Noir para Leandro Díaz, fue interceptado por Izquierdoz que demoró demasiado y le permitió al Loco recuperarla y encarar hacia el arco defendido por Andrada; pero se encontró con la pierna de un jugador rival. Quien se disfrazó de héroe fue David Barbona, cuando tras capturar ese rebote, enganchó y se sacó una marca de encima, y finalmente definió a un palo con mucha categoría para colocar nuevamente a Atlético Tucumán arriba en el marcador.

Después de ponerse nuevamente en ventaja, el DT de los tucumanos realizó la última variante; ingresando Andrés Lamas en lugar de Gervasio Núñez. Con una sólida línea de cinco defensores, y un mediocampo controlado; Ricardo Zielinski sólo tuvo que esperar el final del partido para celebrar la histórica victoria de su equipo, que ya cumplió con el primer objetivo de la temporada, mantener la categoría. Hizo los deberes a la perfección.

Ahora el Decano envalentonado va por la clasificación a la Copa Libertadores, y seguir escribiendo páginas doradas en la historia del club.

MEDIA: 5VOTES: 1
VAVEL Logo