Tigre le ganó 1-0 a Atlético Tucumán y se metió en la final de la Copa de la Superliga
Abrazo de gol. Foto: Superliga.

90 minutos. Ese es el tiempo que separa a Tigre de alcanzar una de las más grandes hazañas de su historia. Y también a 90 minutos está de ser el primer campeón argentino descendido en toda la historia. Que picardía.

Los dirigidos por Pipo Gorosito superaron con categoría a Atlético Tucumán en condición de visitante con un gol de cabeza del uruguayo Hugo Silveira. Un partido que no fue fácil atravesar, no por lo futbolístico, sino por el clima. El Estadio José Fierro se vio repleto y a la vez enfurecido por los fallos del árbitro Germán Delfino que dejaron al conjunto tucumano con las manos vacías.

A los 28 minutos vino la primer polémica. Delfino amonestó a Rodrigo Aliendro quien inmediatamente insultó al árbitro y este decidió expulsarlo. Así, Atlético arrancó con el pie izquierdo un partido que tenía que salir a ganar.

Y por si fuera poco, a los 40' hubo otro expulsado. Yonathan Cabral fue amonestado por protestar a los 36' y cuatro minutos después, luego de pegarle un pelotazo a Agustín Cardozo mientras el volante estaba en el piso, Delfino le mostró la segunda amarilla y lo mandó a las duchas.

A partir de ahí, el partido se desvirtuó completamente. Atlético Tucumán necesitaba marcar cinco goles con dos jugadores menos, algo que pocas veces pasó y esta vez no fue la excepción. Pipo Gorosito realizó dos variantes en el entretiempo: Ingresó Hugo Silveira por Fede González y también ingresó Diego Sosa por "Cachete" Morales (que arrastraba cuatro amonestaciones y no iba a ser arriesgado de más). Y justamente, los dos ingresados, iban a ser los partícipes del gol Matador.

A los 63', Diego Sosa mandó un centro al área, el uruguayo Silveira saltó más alto que todos y conectó un certero cabezazo que se coló en ángulo del arco que defendía Cristian Lucchetti. Con este tanto, Silveira alcanzó los cuatro gritos con la camiseta de Tigre.

El resultado no volvió a modificarse, no hubo mucho movimiento en las áreas y Tigre selló su pase a la final única que se disputará en Córdoba el próximo 2 de junio. Allí espera por Boca o Argentinos Juniors que juegan mañana.

Este plantel de Tigre sigue haciendo historia. Colón, Unión, Racing y Atlético Tucumán ya fueron eliminados por el equipo de Gorosito. El conjunto de Victoria se sobrepuso a todos los escenarios que se le presentaron. Con convicción y categoría eliminó a todo aquel que se le cruzó.

Luego de siete largos años está a un paso de volver a jugar una Copa Libertadores. Desde lo futbolístico, Tigre está un escalón por encima de varios equipos. Se disfruta verlo jugar. Su carisma, su valentía y su gente contagian a propios y extraños. Pero por sobre todas las cosas, Pipo Gorosito forjó un compromiso con la institución.

Logró que todo un plantel de jugadores se sienta identificado con el club al que representa. Y eso se ve dentro de la cancha. Aún no está confirmado de manera oficial, pero todo parece indicar que la mayor parte del plantel se quedará para intentar lograr el ascenso a Primera División. Pero eso, por ahora, es un capítulo que está por llegar. Hoy, Tigre tiene el sueño latente de coronarse como campeón de la Copa de la Superliga. Está a un partido de lograrlo. Solo 90 minutos.

El gol de Hugo Silveira

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