Un cero con poco gusto
El Marciano Ortíz fue una de las figuras (Foto: Olé).

tiEn una noche de martes con el estadio José Dellagiovanna con mucho público, Tigre se reencontraba con si gente, en un contexto de incertidumbre debido a la continuidad de Néstor Gorosito.

En cuanto al partido, ante un rival peligroso y que aspira a entrar al Reducido, el Matador (sin Diego Morales, baja de último momento por una tendinitis) volvió a tener la pelota y jugar mucho con los laterales volantes Diego Sosa y Matías Pérez Acuña, con línea de tres en el fondo, dos volantes centrales, dos volantes de juego y un delantero de área (Carlos Luna). Walter Montillo, con la 10 en la espalda, tuvo sus chispazos de lucidez y dejó mano a mano a Emanuel Dening, que le erró al arco en una chance inmejorable. También aprovecharon Jorge Ortíz y Sosa a remates de media distancia, con buenas respuestas del arquero visitante Martín Vega. 

Sin embargo, las ocasiones de gol más concretas fueron para el elenco del Bajo Flores, que se topó con la figura de Gonzalo Marinelli, otra vez determinante para cuidar el cero. Gonzalo Bravo, el 10 de Riestra, era el que más peligro y desequilibrio generaba en la visita (Pérez Acuña le sacó un gol casi sobre la línea), sobre todo en jugadas de contragolpe encontrando mal parada a la defensa matadora. 

En el segundo tiempo, parecía que Tigre se llevaba por delante a Riestra, sobre todo en los primeros minutos. Todo fue una ilusión, porque no se tradujo en la red rival, y de no ser por Marinelli, iba a padecer en la red propia.

En definitiva, el partido entregó poco para el dueño de casa, de nuevo en tablas y muy lejos de la zona de protagonismo: tan solo 13 puntos en 10 partidos disputados (debe el choque ante Almagro), poco efectivo de local (dos triunfos apenas) y con un problema crónico en cuanto al juego, sin peso en el área rival (solo ocho goles a favor) y una categoría colectiva que no está plasmando en el verde césped.

¿Y Pipo?

Mucho se habló y especuló en la previa del encuentro respecto a la no continuidad de Nestor Gorosito, con un pie adentro de San Lorenzo. Si bien existieron contactos entre las dirigencias encabezadas por Matías Lammens y Ezequiel Melaraña, el DT expresó post partido: "Nadie de San Lorenzo se comunicó conmigo. Siempre que se va un técnico de San Lorenzo es normal que me tengan como referencia por mi pasado con el club, pero no puedo hablar de algo que no se concretó. Yo tengo la cabeza puesta en Chacarita el próximo lunes". De esta manera, Pipo se desligó de la posibilidad de dejar su cargo (tiene contrato hasta junio de 2020), aunque es un hecho que la propuesta del Ciclón es firme y que el candidato número uno para reemplazar a Juan Antonio Pizzi está, por ahora, en Victoria. 

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