Jornadas memorables ante brasileños 
El Burrito Ortega, en aquel inolvidable 4-3 de la Mercosur 2000 (Foto LPM)

La Copa Libertadores tendrá en Lima su 60° final, por primera vez a partido único en cancha neutral. Dos gigantes del continente, River y Flamengo, se disputará la corona de América. Y en consecuencia, este artículo destacará algunos choques que quedaron para la historia ante cuadros brasileños.

El chileno más querido

El Millonario tiene el privilegio de haber sido el último campeón de la Supercopa Sudamericana (la cual regresará en 2020), en un torneo donde se enfrentaban todos los campeones de la Copa Libertadores. El River de Ramón Díaz llegó a la final y venció a Sao Paulo: tras igualar 0-0 en la ida en Brasil, el Millo venció en Argentina a los paulistas por 2-1, con el inolvidable doblete de Marcelo Salas, y donde también jugaba un tal Marcelo Gallardo. Salas y River, campeón.

El 'Fla' sufría a los Cuatro Fantásticos

En la ya extinta Copa Mercosur del año 2000, el River de Américo Gallego se floreaba ante Flamengo, rival del sábado. Se enfrentaron en fase de grupos y cuartos de final: La Banda ganó ambas veces en el Maracaná, no obstante, el partido más significativo fue el triunfo riverplatense por 4-3 en el Monumental. En un partidazo de ida y vuelta, River derrotaba al Mengao sobre la hora, con tantos de Javier Saviola, Pablo Aimar, Martín Cardetti y Ariel Ortega. Perdía 2-3 y en los minutos finales, daba vuelta la historia para eliminar al elenco carioca en Núñez.

La noche de Napoleón

Seis años después de haberle ganado una final, La Banda volvería a amargar a Sao Paulo. En la Copa Sudamericana 2003, cuando recién se disputaba su segunda edición, el elenco de Manuel Pellegrini llegaba a semifinales y se medía contra el Tricolor En la ida, el Muñeco brilló y marcó un doblete para el triunfo 3-1. El relator Atilio Costa Febre lo bautizaría desde entonces Napoleón.

En la revancha, batalla campal de por medio en el Morumbí, River llegaría a la final tras vencer a Sao Paulo por los penales.

  • Los inicios del Pipita

River tiene un historial positivo contra Corinthians. De hecho, el Millo había eliminado al Timao de la Copa Libertadores 2003, y volvía a hacerlo en el mismo certamen y en octavos de final, pero de la edición 2006. Los paulistas contaban entre sus filas nada menos que a Carlos Tévez y Javier Mascherano. Y si bien en la ida ganó River por 3-2 en el Monumental, parecía una ventaja corta teniendo en cuenta los goles de visitante y que había que definir todo en el Pacaembú.

En Brasil, Corinthians se ponía en ventaja y con ese marcador (1-0), pasaba a cuartos. No obstante, River se despertó en el segundo tiempo, con Germán Lux y Gallardo en cancha, y dio vuelta la historia: Coelho en contra y doblete de Gonzalo Higuaín (había debutado en 2005) para ganar 3-1 a domicilio y 6-3 en el global. El Muñeco participó en los tres goles...

El rugido aéreo del Tigre

En años de sequía y vacas flacas en cuanto a las Copas, una noche quedó para el recuerdo. En la Copa Sudamericana 2007, con Daniel Passarella al mando, River se daba el gusto de eliminar a otro cuadro brasileño. En Río de Janeiro, Botafogo había ganado 1-0, por lo que el Millonario tenía que vencer por dos tantos para superar de fase.

En la revancha en Buenos Aires, pasó de todo: Botafogo ganaba 2-1 con tantos de Lucio y Dodó, Radamel Falcao empataba el partido en dos ocasiones; tres expulsados, River jugaba con nueve hombres y necesitaba dos tantos más para clasificar. Y así fue: primero Andrés Ríos ponía las cosas 3-2 y en tiempo de descuento, centro de Ortega y cabezazo de Falcao. Triplete del colombiano para el 4-2 final y la algarabía del tamaño del Monumental.

Baile en el Mineirao

Luego de muchos años de frustraciones coperas, llegaba Gallardo al frente para hacer renacer el espíritu competitivo a nivel sudamericano por parte de River, que en la Copa Libertadores 2015, luego de dejar en el camino a Boca, tenía que vérselas en cuartos contra Cruzeiro, el verdugo histórico, que encima, había ganado el choque de ida 1-0 en Núñez.

Aquel River no le temía a ningún desafío. Jugó con hidalguía en el Mineirao de Belo Horizonte, uno de los mejores partidos que se recuerde del ciclo Gallardo. Fue goleada por 3-0, con tantos de Carlos Sánchez, Jonatan Maidana y Teo Gutiérrez (en el equipo azulado jugaba De Arrascaeta, hoy en Flamengo). Pase a semifinales, para en agosto de ese año, alzar la Gloria Eterna.

Además, en esta misma edición de la Libertadores, River volvería a eliminar a Cruzeiro, en los octavos de final, aunque costó más que en 2015: empate 0-0 en el global y victoria 4-2 en los penales, con un brillante Franco Armani.

  • Penal para River aquí en Porto Alegre

La Copa Libertadores 2018 se caracterizó en gran parte por los momentos emotivos que tuvo que atravesar River. Antes de la final contra Boca, debió superar en semifinales al campeón defensor del título, Gremio, dirigido por Renato Gaúcho.

Al igual que varias series de este recorrido, las cosas empezaban mal para La Banda: con gol de Michel, Gremio se imponía por la mínima en Buenos Aires. Otra vez, River debía remontar la serie de visitante, esta vez en Porto Alegre.

En el Arena do Gremio, a pesar de haber empezado mejor, River se encontraba de vuelta en desventaja: zapatazo de Leonardo y 2-0 en el global a favor de los locales. Pero River contaba con un as: empatando la serie, pasaba por los goles de visitante.

En un cotejo que Gremio dominaba a base de parar el partido constantemente, sobre el final, el Millo lograba marcar a través de Rafael Borré, de cabeza. Faltaba uno más. El reloj apresuraba su marcha y ya no quedaba tiempo, hasta que la tecnología por medio del VAR visualizó la mano de Bressan en el área para desviar un remate de Ignacio Scocco. El árbitro Cunha revisó el monitor y cobró penal para River. Gonzalo Martínez canjeaba el remate por gol, River pasaba al frente y aguantó la ventaja hasta el final (habían agregado 12 minutos por las demoras) para volver a una final copera, que terminó en Madrid.

  • River recopado

En un año donde los cruces ante los de Brasil fueron frecuentes, antes de esta gran final ante Flamengo, River ya definió un título internacional en 2019, y fue contra un equipo del país vecino: Athletico Paranaense, el ganador de la Sudamericana 2018, por la Recopa Sudamericana 2019.

River venía de conquistar la Libertadores, y en mayo de este año, revalidó el por qué es el mejor equipo del continente. Ante este rival había quedado afuera de la Sudamericana 2006, así que se tomó revancha. Paranaense, con Lucho González como estandarte, ganó la primera final por 1-0 en Paraná, con festejo del ex River Marco Ruben.

La historia no miente: River había ganado cada final internacional jugada en el Monumental, y en esta Recopa, no fue la excepción: costó pero el Millo goleó 3-0 en su casa, con festejos de Ignacio Fernández, Lucas Pratto y Matías Suárez, siendo los dos tantos finales después del minuto 90. La tercera Recopa a la vitrina del Museo River.

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