Boca cumple 115 años de vida 
Tévez en los festejos del Boca campeón.
Fuente: La Nación.

Un cumpleaños distinto, un cumpleaños en casa, pero con un sabor especial: el reciente título ganado en la Superliga. Hoy Boca se hace escuchar en todo el mundo. 

Nos remontamos al año 1905, cuando en el barrio porteño de La Boca, seis vecinos adolescentes, hijos de italianos, crearon la institución que fuera una de las más importantes del mundo. Bajo la presidencia de Juan Rafael Brichetto, segundo presidente de Boca (el primero fue Esteban Baglietto, quien fue además el arquero del equipo), se optó por los colores predominantes azul y amarillo que tanto caracterizan al club, inspirados en la bandera de un barco sueco que pasó por el Riachuelo. El primer partido fue con victoria 4 a 0 frente a Mariano Moreno el 21 de abril de 1905, utilizando la indumentaria blanca con tiras negras. Sí, blanco y negro. La hermosa azul y oro se oficializó eligiendo los colores definitivos en 1907, al inscribirse en la Asociación Porteña de Fútbol.

El fútbol fue y es la esencia del club. Al igual que la garra, el empuje, tanto de los hinchas como de los jugadores y criterio de los técnicos. El ganar a lo Boca. La euforia. El ímpetu. Las ganas de ganar. Desde el amauterismo hasta la era profesional. Romper con la estadísticas de mayoría de socios, colmando la cancha, demostrando pasión.

Mística y mítica. De eso se trata La Bombonera. Plagada de partidos gloriosos de Copa Libertadores. La Copa que ama el hincha. Se desvive por vivirla. Enormes torneos con victoria para que deleite. Una cancha que pone piel de pollo. En la que se lucieron Riquelme, Palermo, Battaglia, Ibarra, Schiavi. Con un técnico imparable, y el mejor de la historia como Carlos Bianchi. Con un gran recuerdo del Toto Lorenzo, y ese Boca campeón del mundo junto a Gatti, Suñé, Mastrángelo, Sá, Veglio. El prestigio que daba el club para que jueguen tipos como Maradona y Ruggeri, campeones del mundo con la Selección. Que jugadores como Guillermo, Rojitas, Tarantini, Di Stéfano, sean los ojos de todo el mundo para marcar una época con el club.  Ni hablar de Mouzo, el jugador con más partidos jugados en la institución, con 426.

Hoy en día, acompañan figuras del pasado que hoy se repiten para darle una alegría al hincha, como Carlitos Tevez, con nueve títulos; Miguel Ángel Russo, campeón de aquella Copa en 2007, quien de a poco respira el mundo Boca con esta Superliga ganada recientemente. Con un Sebastián Villa como figura, que levantó su nivel futbolístico siendo clave en muchos de los partidos de esta breve era Russo; Soldano y Wanchope, haciéndose fuertes y molestando a la defensa rival en cada partido que les tocó disputar; una defensa afianzada, con Izquierdoz y Alonso, Fabra marcando la diferencia, y Buffarini firme por el lado derecho; un 5 que se convirtió en un baluarte en la mitad de la cancha, como Jorman Campuzano; línea de tres atacantes peligrosa, con Pol Fernández, que fue de menor a mayor; Toto Salvio, inesperado goleador, que le dio su sello a cada partido con una pizca de experiencia europea y amor por la camiseta; y claro, los arqueros Andrada y Díaz, que siempre tuvieron nivel de 7 para arriba en este Boca campeón.

Un club ganador, que tiene tres Copas Intercontinentales; el club de América con récord de finales de Copa Libertadores, con once, y seis ganadas. Además, en 2013, se convirtió en el único que disputó todas las temporadas en Primera División desde el comienzo del profesionalismo en 1931. 

El cielo es azul, con un sol brillante color oro. ¡A festejar, Xeneize!

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