Una vida de campeón

En su carrera deportiva, Diego Maradona, el magistral número diez, logró varios campeonatos desde sus inicios con la Selección Argentina Sub 20 y más tarde en Boca Juniors. Después con el correr de los años dio otras vueltas olímpicas en Barcelona, el seleccionado argentino y en Napoli.

La primera vuelta olímpica

El Mundial Sub 20 que se organizó en Japón, en 1979, fue el primer título que consiguió Diego Armando Maradona. El gran futbolista integró en la Selección Argentina un ataque inolvidable con Ramón Díaz. En el primer partido, el equipo que condujo Cesar Luis Menotti  superó por 5 a 0 a Indonesia con tres goles de Díaz y dos de Maradona. Después, en su segunda presentación, el seleccionado argentino venció por 1 a 0 a Yugoslavia, con un tanto de Osvaldo Escudero.

El camino triunfal continuó con otra victoria, en esa ocasión frente a Polonia, por 4 a 1. Los goleadores de ese encuentro fueron Diego Maradona, Juan Simon y Gabriel Calderón (con dos definiciones). Más tarde, fue el turno de Argelia y el elenco albiceleste se impuso por 5 a 0, con tres conquistas del Pelado Díaz, uno del armador de Argentinos Juniors y uno de Calderón. En el paso del conjunto argentino se interpuso Uruguay, pero Ramón Díaz y Maradona aportaron sus goles para ganar el compromiso por 2 a 0.

Con estos resultados, la Selección Argentina llegó a la final de la competencia y debió enfrentar a Unión Soviética.  En el partido decisivo los dirigidos por Menotti sufrieron el primer tanto, convertido por Ponomarev, durante el complemento. A pesar de ese gol, la formación celeste y blanca dio vuelta el marcador por las conquistas de Alvez de penal, el ex goleador de River y Diego Maradona. Finalmente, el combinado argentino ganó 3 a 1 al seleccionado soviético y consiguió su primera Copa del Mundo de la categoría.

Por estas actuaciones, el ex mediocampista del Bicho de La Paternal se quedó con el Balón de oro por ser el mejor futbolista y el Botín de Plata por ser el segundo artillero del torneo. Mientras tanto Ramón Díaz se llevó el Botín de oro porque fue el máximo goleador y el Balón de oro porque fue el tercer mejor jugador de la competencia.

 

Campeón en casa

Fuera de la Selección, a lo largo de su carrera Diego Maradona consiguió varios títulos salvo en Argentinos Juniors, Sevilla y Newell's. En Boca en su primera etapa logró el Metropolitano de 1981 bajo las indicaciones del técnico Silvio Marzolini y junto a grandes compañeros como Miguel Brindisi, Hugo Gatti, Osvaldo Escudero, Oscar Ruggeri, Roberto Mouzo, Vicente Pernía y Hugo Osmar Perotti

En el primer tramo del torneo el Xeneize obtuvo ocho triunfos y dos empates pero ese camino arrollador se cortó con la derrota frente a Vélez por 1 a 0.  Igualmente se recuperó rápidamente porque atrapó tres victorias consecutivas. Luego en ese trayecto sumó dos nuevos empates con Ferro y Racing más un triunfo ante Rosario Central. Sin embargo el cuadro de La Ribera sufrió su segunda caída del certamen, contra Talleres en Córdoba.

De ese tropiezo no se pudo recuperar tan rápido porque igualó 0 a 0 frente a Instituto. No obstante, volvió a mostrar todas sus cartas al lograr tres triunfos al hilo contra Huracán, Platense y Sarmiento de Junín. No obstante Unión le cortó esa recuperación ya que le ganó por 2 a 0 pero supo salir airoso porque continuó con la senda de victorias ya que derrotó a  San Lorenzo y al Rojinegro.

Después de estos triunfos cosechó cuatro empates consecutivos ante Independiente, el Millonario, el Fortín y el Bicho de La Paternal. En la parte final recuperó esa mística ganadora porque se fortaleció al derrotar a Estudiantes de La Plata, Colón y Ferro (su gran contrincante en la lucha por el titulo). La caída frente al Canalla más la igualdad ante la Academia en la última fecha no impidió que Boca se consagre campeón finalmente y Maradona pudo dar la soñada vuelta olímpica.  En esta campaña el talentoso futbolista convirtió 17 goles mientras que el segundo artillero fue Brindisi con 16 conquistas. Su romance con la red en este ciclo boquense comenzó con sus dos tantos en su primer choque contra el Albiazul.

Barcelona no fue un lecho de rosas pero…

En su ciclo en Barcelona, que duró dos años, el célebre capitán de la Selección Argentina, ganó dos trofeos: la Copa del Rey y la Copa de la Liga en 1983. En la Copa de la Liga, el Barça, que era dirigido por el argentino Cesar Luis Menotti, dejó en el camino a Sporting de Gijón y a Atlético Madrid.

En su último paso hacia el título, superó a Real Madrid. En el partido de ida que se disputó en el estadio Santiago Bernabeu, el volante creativo marcó un antológico gol, que fue aplaudido por el público merengue, para el triunfo azulgrana por 2 a 1.

En la revancha, que se llevó a cabo en el estadio Camp Nou, empataron 2 a 2 y una de las conquistas la concretó el talentoso mediocampista. Por el triunfo conseguido en Madrid, el cuadro catalán se quedó con el certamen.

Más tarde, el 4 de junio de ese año en Zaragoza, el Barça contó nuevamente con el astro argentino en la final de la Copa del Rey, en donde se vio las caras una vez más con el Madrid. El conjunto orientado por Menotti venció por 2 a 1 al equipo madrileño con tantos de Víctor Muñoz Manrique y Marcos Alonso Peña.  Los dos goleadores en sus conquistas contaron con las asistencias del  Pelusa.

 

El año del rey

En junio de 1986, la Selección Argentina llegó al momento más brillante porque se consagró campeón del Mundial de México. Envuelto en un clima de críticas feroces por sus actuaciones, el equipo albiceleste se preparó con varios días de antelación para la Copa del Mundo. En su primer encuentro del Grupo A, el conjunto dirigido por Carlos Bilardo derrotó por 3 a 1 a Corea del Sur. En el primer tiempo, a los cinco minutos, Jorge Valdano abrió el marcador, tras un centro de Diego Maradona. Más tarde, a los 18, Oscar Ruggeri con un cabezazo marcó el segundo tanto.

En la segunda etapa, el seleccionado argentino aumentó las cifras por intermedio de Valdano, tras otra habilitación de Maradona. Finalmente, el gol del descuento lo concretó Park Chang Sun. En su segundo enfrentamiento, la formación argentina igualó 1 a 1 frente a Italia. Durante ese cotejo, Jorge Burruchaga tocó ingenuamente la pelota con su mano dentro del área y el árbitro cobró la pena máxima. Al final, la escuadra azzurra se puso en ventaja por el tanto de Alessandro Altobelli, de penal.   A pesar de esa desafortunada jugada, el combinado albiceleste llegó a la igualdad a los 33 minutos del mismo período, por obra y gracia de Maradona.

Luego, en el tercer compromiso ante Bulgaria, el elenco de Bilardo anotó el primer tanto, a través de Valdano, a los tres minutos de la primera parte. Durante el desarrollo del juego, Diego Maradona apareció en escena, envió un centro preciso para que Burruchaga convierta el 2 a 0 final. De esta manera, la Selección Argentina se clasificó a los octavos de final sin pasar sobresaltos.

En esa instancia enfrentó a Uruguay, reeditando una vez más el clásico del Río de La Plata. El conjunto albiceleste superó por 1 a 0 al seleccionado de Enzo Francescoli, Rubén Paz, entre otros, con gol de Pedro Pablo Pasculli.

Después de vencer a la Celeste, el elenco argentino jugó en los cuartos de final contra Inglaterra. Fue un día inolvidable para todo el público que concurrió al estadio y el que lo miró por televisión ya que Maradona convirtió dos tantos (uno que es recordado como la mano de Dios y el otro por una jugada antológica porque dejó a cinco jugadores por el camino). El gol del descuento lo estableció Gary Lineker, tras un centro de John Barnes. Al final, los Albicelestes ganaron por 2 a 1 y y avanzaron a una de las semifinales de la Copa del Mundo.

Bélgica fue el rival y tampoco pudo sostener su fortaleza debido a otra gran actuación de Maradona, quien anotó dos goles de muy buena factura. Por esta victoria, la alineación de Carlos Bilardo se clasificó a la final para encontrarse con Alemania. A los 22 minutos del primer tiempo, José Luis Brown, con un cabezazo, abrió el marcador para el seleccionado de camiseta celeste y blanca.

Luego, el complemento comenzó de la mejor forma porque Valdano finalizó un contraataque comandado por Héctor Enrique para establecer el 2 a 0. El encuentro ganó en dramatismo porque Rummenigge, de cabeza, marcó el 1 a 2. Finalmente, el golpe de nocaut para que el seleccionado alemán llegue al empate, lo concretó Voller.

El partido se había complicado mucho, sin embargo, apareció el toque mágico de Diego Maradona para que Burruchaga anote el 3 a 2 final, que lo depositó en lo más alto. La Selección Argentina cumplió su sueño al conseguir su segundo Mundial, el primero como visitante.  

La conquista de Italia

Su historia con Napoli fue muy intensa y fructífera ya que Diego Maradona consiguió dos scudettos, la Copa UEFA, la Copa Italia y la Supercopa de Italia. Luego de levantar la Copa del Mundo en México, en 1986, el ingenioso futbolista mantuvo su nivel y obtuvo su primera liga italiana en la temporada 1986/87, más la Copa Italia. En ese torneo, el Celeste sumó 42 puntos, ya que ganó 15 cotejos, empató 12 y perdió tres. Por su parte en la Copa Italia, le ganó en la final a Atalanta, tanto en la ida como en la revancha. En el campeonato, el Pelusa aportó 10 tantos y en la Copa convirtió siete conquistas.

Dos años después llegó el momento de alzarse con la Copa UEFA, con las intervenciones en la red del brasileño Careca, su gran socio. En la primera final contra Stugartt se impuso por 2 a 1 con conquistas de Maradona y el artillero del seleccionado brasileño. En la revancha, empataron 3 a 3 pero Diego volvió a maravillar porque dio dos pases gol y como el resultado global terminó en 5 a 3, el Celeste conquistó la soñada copa.

Esta buena sociedad volvió a ser decisiva para conseguir el segundo torneo local en 1990. En ese campeonato, Napoli consiguió 51 puntos, en donde obtuvo 21 triunfos, igualó nueve presentaciones y sufrió cuatro caídas. El ex atacante del Xeneize anotó 16 goles en 13 partidos jugados, mientras que el ex goleador de San Pablo marcó 10 tantos.

El último trofeo que levantó con la casaca napolitana fue la Supercopa de Italia, en 1990, al superar por 5 a 1 a  Juventus, con dos goles de Andrea Silenzi, dos de Careca y uno de  Massimo Crippa.

 

El último festejo

En 1993, el talentoso futbolista consiguió su último trofeo con la Selección Argentina: la Copa Artemio Franchi. El equipo dirigido por Alfio Basile luego de empatar 1 a 1 frente a Dinamarca, ganó por penales 5 a 4. Este encuentro disputado en el estadio José María Minella de Mar del Plata, comenzó con dificultades porque luego de la ejecución de un tiro libre de la selección dinamarquesa, el defensor Néstor Craviotto con un cabezazo venció al arquero Sergio Goycochea y marcó el primer tanto.

Luego a los 30 minutos de la primera parte, Maradona salió jugando hasta la mitad de cancha y le cedió la pelota a Diego Simeone. El ex mediocampista de Sevilla atacó rumbo a la defensa de Dinamarca y jugó con Gabriel Batistuta. Entonces el ex goleador de Fiorentina en la puerta del área no dudo y sacó un remate para firmar el empate. Sin embargo el balón no iba a poder ingresar pero apareció la astucia de Claudio Caniggia, quien se arrojó al terreno de juego y pudo marcar la igualdad.

El encuentro ganó en suspenso porque el elenco argentino no pudo anotar otro gol. Batistuta con un tiro libre estuvo muy cerca de convertir el segundo tanto y de esta forma las expectativas aumentaron más. Los dirigidos por Basile intentaron romper el esquema dinamarqués con la experiencia de Maradona para tratar de buscar socios. Caniggia y Batistuta se encontraron en la llegada pero nuevamente se quedaron con las manos vacías.

Unos minutos después, el ex goleador de Napoli con rapidez ejecutó un tiro libre que sorprendió al arquero Schemichel, aunque el resultado no sufrió variantes. Nuevamente Maradona hizo de las suyas  porque en el borde del área  lanzó un centro preciso a la cabeza de Batistuta que pasó cerca.  Más tarde, en la última jugada del compromiso, Simeone con un potente remate lejano también puso en problemas al portero de Dinamarca pero la película tenía que tener la ronda de penales para ser inolvidable.

En esos duelos, Maradona, Batistuta, Simeone, Alejandro Mancuso y Saldaña convirtieron sus remates. Luego, con otra gran actuación de Goycochea en su especialidad, al desviar dos disparos, la Selección Argentina consiguió la Copa.  Este titulo fue el último que consiguió el astro del fútbol, quien con su magia, marcó una etapa inolvidable.

 

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