Godoy Cruz no puede levantar cabeza
El Tomba dejó una buena imagen en el Malvinas Argentinas, pero sigue sin poder sumar. Foto: Prensa River.

Después de ocho meses, clavados (14 de marzo contra Boca), Godoy Cruz volvió al Malvinas Argentinas. A puertas cerradas, claro está. En una temporada que viene siendo complicada para el Tomba, tocaba enfrentarse al River de Gallardo. Por la zona 3 de la Copa LPF (que tiene a Banfield puntero), el conjunto mendocino buscaba su primera victoria, pero los resultados le siguen huyendo. 

La foto inicial marcaba algunas similitudes. Una línea de cuatro defensores por lado, en la que ambos laterales por la derecha no eran habituales a esa posición (Ferrari, central, en el Tomba y Casco, usual lateral izquierdo, en River). Un rombo en el medio, con diferentes características por lado: Elías, "cinco de juego", en el eje de Godoy Cruz y Pérez, o Ponzio porque intercambiaban entre sí, para los de Gallardo. Los dos delanteros en cada equipo finalizaban el espejo en la formación inicial. 

El partido comenzó accidentado para Godoy Cruz, en muchos sentidos. Una defensa abierta, River ahogándolo y una clara situación de gol de Pratto, que salvó Herrera en la línea, pero chocó contra el palo izquierdo del arco y tuvo que dejar la cancha a los cinco minutos de comenzado el encuentro. Aun así, el Tomba comenzó a plasmar la idea del entrenador con el pasar de los minutos.

Godoy Cruz intentó presionar la salida del arco de Bologna. Y las dos ocasiones más claras para el Expreso llegaron de esta manera. Antes de los diez minutos, con una pérdida de Enzo Pérez dentro de su área, que ganó Lomónaco, pero su remate fue desviado por el arquero riverplatense. La otra, a los treinta minutos, cuando Badaloni peleó y ganó una salida de Santiago Sosa, mediocampista pasado a defensor central, y tiró el pase atrás que Pinola envió al tiro de esquina.

En las salidas, el que rompía desde el fondo era González. El ex defensor de Estudiantes de Caseros fue de los puntos más altos del Tomba, tanto en esa faceta como en la defensiva, siendo firme y agresivo en el fondo. A los quince minutos, fue él quien se mandó al ataque, para aprovechar el apoyo de Manzur y generar el mejor ataque asociado del equipo de Martínez que metía muchos jugadores en campo rival.

Sin embargo, las ocasiones mencionadas no refleja el trámite de la mayoría de los primeros cuarenta y cinco minutos. Desde los 15', River estuvo cómodo en la zona media (gestación). Ferreira y Suárez con mucha movilidad, Álvarez buscando espacios entre Pérez y González por la izquierda y Pratto fijo entre los centrales, más la subidas de alguno de los laterales (o ambos), mantuvieron al Tomba contra su arco gran parte de la primera mitad. 

El conjunto de Gallardo comenzó a presionar más cerca del arco de Ibáñez, en el saque de arco o en la presión ni bien perdían la posesión. Godoy Cruz no pudo progresar y se sintió incómodo, con un Elías impreciso y con los delanteros que quedaban descolgados, lejos del bloque defensivo e inconexos para generar en el ataque. El aire llegaba cuando podían saltear líneas y jugar con uno de los dos de arriba. Lomónaco y Badaloni cumplieron en ese sentido y jugaron mano a mano con los centrales millonarios. 

El sector que más sufría era el derecho, con los desmarques de Ferreira y los desdobles de Angileri. Si Manzur no apoyaba, Ferrari debía lidiar con ambos, y el defensor lo sintió. Si River circulaba el balón de un lado a otro, a la banda libre, el bloque bodeguero se desordenaba y los delanteros encontraban espacios para mover la pelota. Sin embargo, el dominio territorial no se traducía en ocasiones de gol. Sí en tiros de esquina, una acción que Godoy Cruz venía sufriendo y hoy controló bien.

Los últimos minutos, el equipo de Martínez consiguió ordenarse y salir del ahogo millonario. El punto fundamental del primer tiempo fueron las parejas que se generaban por toda la cancha. Las marcas individuales que se debían seguir y los duelos que había que ganar, marcaron el rumbo del partido. Algo que se siguió en la segunda mitad, porque el entretiempo llegó sin goles en suelo mendocino. 

El segundo tiempo comenzó con muchos espacios en la mitad de la cancha. Y, en fase defensiva, Godoy Cruz sigue sufriendo las distracciones de los dos últimos encuentros. Una defensa desorganizada, descoordinada, que deja muchos espacios. Especialmente en dos zonas. Una, los costados del mediocampista central. Esta noche le tocó a Jalil Elías. El ex Newell´s, eje del rombo, cuando los tres que estaban delante de él no se replegaban, tenía espacios a sus costados que no podía defender. La otra, la espalda de los laterales. Tanto Ferrari, por derecha, como Pérez, por izquierda, dejaban el sector vacío, lo que se traducía en la cobertura del central y, por ende, más zonas desocupadas. Y, más adelante, lo pagaría caro.

Las parejas y los duelos mano a mano del primer tiempo siguieron en los segundo cuarenta y cinco minutos. River seguía defendiendo con poca gente atrás y el Tomba tuvo varias transiciones ofensivas que no pudo aprovechar. En fase ofensiva, al Expreso le faltó el último toque en todo el partido. Pero, cuando vas, hay que volver, y a los jugadores tombinos cada vez les costaba más. 

A falta de quince minutos, Una pelota de Angileri a espaldas de Ferrari, otra vez, a Suárez, terminó en el centro del ex Belgrano a la cabeza del recién ingresado Girotti, quien, sólo en el centro del área, mandó la pelota al fondo de la red con la famosa "palomita". River estaba arriba en un encuentro que, parecía, el que hacía el primer gol se llevaba los tres puntos. Pero, la ilusión del empate bodeguero llegó dos minutos después.

Tras un centro desde el sector derecho, y un desvío en Sosa, la pelota dio en la mano de Casco dentro del área. Darío Herrera señaló el punto penal y el Tomba tenía la chance de igualar en los pies de Tomás Badaloni. Sin embargo, "Beto" Bologna lo amargó. El arquero millonario, claramente adelantado, contuvo el remate del nueve tombino. La historia parecía resuelta. 

Godoy Cruz fue con más ganas que fútbol. Bologna tapó otro remate y fue clave para mantener el cero en su arco. El 2020 es esquivo para un conjunto mendocino que no puede sumar de a tres desde la vuelta de la competencia oficial. Hoy, ante un River con bajas, mereció más de lo que se llevó de un Malvinas Argentinas sin público. Pero cuando venís cruzado... 

Síntesis del partido

Godoy Cruz (0): Nelson Ibáñez; Gianluca Ferrari, Marcelo Herrera, Leonel González, Damián Pérez; Agustín Manzur, Jalil Elías, Martín Ojeda, Ezequiel Bullaude; Tomás Badaloni, Sebastián Lomónaco. DT: Diego Martínez. 

River Plate (1): Enrique Bologna; Milton Casco, Santiago Sosa, Javier Pinola, Fabrizio Angileri; Leonardo Ponzio, Enzo Pérez, Cristián Ferreira; Julián Álvarez, Lucas Pratto, Matías Suárez. DT: Marcelo Gallardo.

Goles: en el segundo tiempo; 30', Federico Girotti (RP) 

Cambios: en el primer tiempo; 5', Gonzalo Goñi por Herrera (GC). En el segundo tiempo; 15, Jorge Carrascal por Ferreira (RP). 20', Juan Cruz Bolado por Ibáñez y Luciano Pizarro por Manzur (GC). 29', Federico Girotti por Pratto y Benjamín Rollheiser por Álvarez (RP). 38', Valentín Burgoa por Bullaude y Matías González por Lomónaco (GC). 40', Bruno Zuculini por Pérez (RP)

Tarjetas: en el primer tiempo; 18', Jalil Elías (GC). En el segundo tiempo; 2', Milton Casco (RP). 25', Jorge Carrascal (RP).

Árbitro: Darío Herrera.

EstadioMalvinas Argentinas, Mendoza. 

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