Otra mancha negra en el fútbol argentino

Sobre el final del partido, que Estudiantes ganaba 1-0, se desató una pelea entre los dos planteles en la que hubo trompadas y patadas en el piso lo que derivó en el escándalo y la suspensión del clásico platense.

Otra mancha negra en el fútbol argentino
Jugadores y Cuerpos Técnicos de los equipos se trenzaban a golpe de puños. Foto: Ole.

Este verano volvió a terminar manchando al fútbol argentino y escribiendo otra página negra dentro del mismo, en lo que fue una batalla campal y no un partido de fútbol entre Estudiantes y Gimnasia de La Plata.

Incidentes del Verano

Todo comenzó en aquel Superclásico entre River y Boca, en el que los jugadores no supieron comportarse como tales, con un nivel de violencia muy elevado lo que casi derivó en golpes de puños. Pero la mancha de los clásicos de verano no quedo atrás, sino que hoy se hizo presente en el clásico platense.

Incidentes en el Superclasico River vs. Boca en Mar del Plata. Imagen Web.
Incidentes en el Superclasico River vs. Boca en Mar del Plata. Imagen Web.

Incidentes del encuentro entre Estudiantes y Gimnasia de La Plata

Antes del escándalo hubo un partido. Uno en el que Estudiantes le ganó 1-0 a Gimnasia y, como contra Racing (4-2) y Boca (2-0), el Pincha mostró buenas condiciones a la hora de manejar la pelota, aunque se quedó en el segundo tiempo, donde con diez, sufrió las arremetidas del equipo de Troglio.

El partido se empezó a cargar de violencia en lo que fue el entretiempo del mismo, cuando la hinchada de Gimnasia de La Plata, exhibió en forma provocadora banderas de Estudiantes lo que provoco que el segundo tiempo del mismo se retrasara 10 minutos, ya que el árbitro Silvio Trucco decidió que no se reanudaría el juego hasta que las banderas bajaran.

Barras de Gimnasia exibian banderas de Estudiantes. Foto: Ole
Barras de Gimnasia exibian banderas de Estudiantes. Foto: Ole

Así fue que se puso en marcha el segundo tiempo del clásico platense, en el que se vio una segunda mitad muy diferente a la primera ya que los jugadores empezaron a cometer faltas fuertes, hasta que llego la expulsión de Álvaro Pereira tras una patada descalificadora y casi criminal en la cabeza de Facundo Oreja. El jugador del “lobo” tuvo que ser retirado en ambulancia del campo de juego y quedar hospitalizado en un nosocomio local, ya que luego de la fuertisima patada sufriera una momentánea perdida de conocimiento.

Luego de la acción de Pereira el juego parecía calmarse y retomar su curso normal, el cual habían mostrado en el primer tiempo, hasta que llegaría la mal expulsión del arquero Sebastián Bologna, de Gimnasia de La Plata, tras una acción confusa en la que el árbitro Trucco, desde su punto de vista, consideró que el arquero había tocado el balón con las manos fuera del area. Tras esa decisión los jugadores del “lobo” adoptaron una posición de confrontamiento y de “pierna fuerte”.

Pero la hecatombe se desató cuando faltando muy pocos minutos para que finalice el encuentro el jugador pincha Ascacibar le “entrara” muy fuerte, al jugador Medina del “lobo”, lo que derivaría en la expulsión de Ascacibar y en los hechos de violencia, entre los jugadores y Cuerpos Técnicos, de Gimnasia y Estudiantes de La Plata.

Los hechos de violencia fueron una batalla campal, en los que se intercambian golpes de puños y patadas entre sí. Aquí pueden ver una secuencia de fotos de los incidentes:

Tres imagenes que muestran la barbarie. Foto: Diario 26
Tres imágenes que muestran la barbarie. Foto: Diario 26
Jugadores agrediendose con golpes de puños y patadas. Imagen Web.
Jugadores agrediéndose con golpes de puños y patadas. Imagen Web.
Momento en el que comenzaba la gresca con los golpes a Israel Damonte. Foto: Sitio Andino
Momento en el que comenzaba la gresca con los golpes a Israel Damonte. Foto: Sitio Andino

Declaraciones de los protagonistas.

Israel Damonte declaró, después de los nefastos hechos, lo siguiente:

“Estaba tratando de separar y me pegaron una trompada de boliche, no me la esperaba”, explicó.

“La piña me dio en el ojo y ahí arranqué a pegar”, agregó Damonte, y luego reconoció su error: “Después, la reacción mía estuvo mal”.

A su vez impactado y avergonzado por los hechos de violencia que habían sucedido el presidente de Estudiantes de La Plata, Sebastian Veron, declaró ante las cámaras de Fox Sports lo siguiente:

La verdad que ni en Inferiores me pasó. Lamentablemente se percibía de hace un tiempo esto, viene con mucha máquina atrás, se terminó así".

Preguntado sobre que determinaciones se podían haber tomado con respecto al partido respondió:

"Determinaciones podemos tomar. Veníamos hablando del partido, de lo que se decía... Se le da demasiada trascendencia a un partido más allá de sus condimentos. Y nada, no me parece, entiendo que para algunos sea la final del mundo pero para nosotros no es así".

Luego fue consultado sobre la falta de Ascacibar y el tumulto posterior:

"Teníamos un jugador menos, la falta nuestra fue fuerte pero no era para esto. Y pasa lo que pasa en todo tumulto y cuando pasa, me hago cargo de mis jugadores. Te tenes que quedar en el molde, que se haga cargo el otro. No podes porque te quedas caliente ir a buscar revancha. Y lamentablemente habrá que ver...".

"Me parece que hay que hacer un mea culpa cada uno desde su lugar. No somos de cargar tintas. tratamos de suavizar porque es un lindo espectáculo, la gente se portó muy bien. Estas cosas no las podemos originar, hay tristeza porque faltaba poco para el final, el resultado favorecía. No sé qué decir, pedir perdón al que lo vio, no tiene que pasar y cuando hablamos de la violencia y de estas cosas, a veces tenemos que más que decirlo, hacerlo. Cada uno debe hacerse cargo desde su lugar porque si no, va a seguir pasando".

Por último sentenció, haciendo referencia a los hechos de la hinchada de Gimnasia de La Plata y tratando de bajar un cambio:

"En la ciudad la convivencia debe ser buena. Si te toca la buena, no podes andar con señas para el que le fue mal. El mensaje para dentro es que tengan cuidado, con las redes sociales, no cargar tintas... Nosotros nunca como jugador cargamos, tratamos siempre de vivir el partido y se termina ahí, no sirve todo esto".

Lo que esta claro es que estos actos vuelven a manchar al fútbol argentino, ya que hechos de tales características no ocurría desde hace muchos años.

Los que ahora tienen las decisiones en sus manos son los árbitros del encuentro y el tribunal de disciplina, los cuales no pueden dejar pasar este hecho, ya que sera un antes y un después si se aplicaran o no sanciones “ejemplificadoras” a los involucrados en estos actos de violencia que vuelve a avergonzar a todo el fútbol argentino, esperemos que se tomen cartas en el asunto y que estos hechos no ocurran más para el bien del fútbol que tanto queremos.