Paremos YA

Micael Faver, jugador de San Jorge de Villa Elisa, falleció luego de recibir un golpe en la cabeza de un jugador de Defensores de Colón. Como seguir.

Paremos YA
Micael Favre era padre de dos hijos. La violencia lo mató. Fuente: La Capital.

Cambiaremos de tema, seguramente en una semana, quedará en el olvido. Los verdaderos amantes de este deporte, estamos cansados. En un partido REGIONAL, corrían los 24 minutos del primer tiempo.

En una choque, de tantos que se producen, se produce el deceso. Lo peor de todo, y lo mas indignante e inhumano, es que se produce un tumulto, y el primer jugador rival que acude, lo empuja y al caer, no se vuelve a levantar más. ¿Hasta qué punto vamos a llegar? Ya pasamos por todo, jugadores que mueren golpeados en los paredones, muertes por violencia, justificaciones ante actos vandálicos y antireglamentarios, simplemente por ser "hincha".

El fútbol argentino está pasando por uno de los momentos mas oscuros de su historia, con una pelea por un poder millonario, y en vez de tocar la seguridad de los jugadores que están en sus filas, se preocupan por la porción de la torta que les va a tocar el próximo cumpleaños. Coordinadores de clubes que piensan en vender jugadores a Europa, antes que sacar a los pibes de una sociedad que cada día golpea más. Donde mueren drogados, alcoholizados o manejando coches. Donde los seleccionados juveniles perdieron prestigio, quedandose por primera vez en la historia en primera ronda simultáneamente. Donde la cancha es sinónimo de descargar tensiones que no tienen nada que ver con el fútbol, donde mi colega es un rival a muerte, cuando solamente patea una pelota igual que yo. Donde mis colegas periodísticos son bastardeados por pensar y OPINAR. Sólo por eso. Donde un jugador lastima severamente a otro y solo es castigado por un puñado de partidos. Donde un equipo hace un desmán y la fecha siguiente vuelve a jugar de local, como si nada, como si fuera un premio.

El amante del fútbol esta cansado, de ver un deporte en el cual las frustaciones personales son "causante" o "excusa" de revolearle un adoquin a un jugador.

¿Qué estamos esperando? Acaso lo mismo que en Inglaterra quizás, esperar que muera mucha gente inocente a costa de irresponsables y mediocres. Lo peor de todo es que ya pasó, pasa y pasará. Hoy le tocó a este jugador, PADRE de dos hijos, y que jugaba, por amor al fútbol, porque era un partido regional, sólo eso, sólo fútbol.
No soy de quienes piensa que esto no tiene arreglo, porque la esperanza está en el que ama este deporte de verdad, el que ama a personas que tienen otra camiseta, que seguramente, somos más que esa gente, que realmente, NO AMA AL FÚTBOL.

Paremos, paremos la pelota de una vez por todas, y por el bien del país que mejor siente el fútbol, el mas pasional del mundo.