Un susto que no pasó a más

El partido entre San Telmo y Platense estuvo suspendido alrededor de 40 minutos, cuando el '5' del Calamar, Julio Mozzo, debió ser hospitalizado por un golpe en la cabeza. Se encuentra estable y realizándose estudios.

Un susto que no pasó a más
Momentos de pánico: Mozzo yace en el suelo, mientras lo reaniman. El volante se recuperó | Foto: Huaman Sosa, Vavel

El uruguayo Julio Mozzo, volante central de Platense, asustó a más de uno en el partido entre su equipo y San Telmo, en la Isla Maciel, cuando el juego debió ser interrumpido.

Promediaban 38 minutos del primer tiempo y,  tras un corner para el local, el mediocampista saltó a defender una pelota en su área, pero la embestida del delantero candombero, Ricardo Segundo, provocó un choque entre ambos, aunque Mozzo se llevó la peor parte: al momento de caer, lo hizo de forma tal que su cabeza impactó de lleno en el césped, doblándose el cuello y quedando inconsciente. 

Segundo advirtió rápido la situación y, desesperado, llamó al árbitro Yamil Possi. Uno de sus asistentes salió rápidamente a dar aviso a la ambulancia, que en menos de un minuto ya estaba junto al volante. Se le realizaron tareas de rehabilitación, pero debió ser trasladado de urgencia al hospital general de agudos Dr. Cosme Argerich. 

El momento de la caída. Segundo ya se acerca | Foto: Matías Murquia
El momento de la caída. Segundo ya se acerca | Foto: Matías Murquia

Por suerte y para tranquilidad de todos, el uruguayo recobró la forma en el viaje, pero quedó internado para realizarse estudios de prevención. 

El juego se vio demorado cerca de 40 minutos, ya que, según las normas de seguridad, no se puede continuar (ni arrancar) sin la presencia de la ambulancia, el personal médico y un desfibrilador en el estadio. Cuando todo estuvo en regla, se reanudó. El significativo retraso se vio afectado, además, por el movimiento en las zonas lindantes al Argerich producto del partido que iba a disputar Boca Juniors ante Belgrano de Córdoba, en la Bombonera.

Queremos llevar tranquilidad a la familia y allegados del jugador, así como al resto del mundo del fútbol. Esta vez, se evitó una desgracia.