Cien veces te debo

Luis Miguel “El Pulga” Rodríguez, alcanzo los cien goles en Atlético Tucumán, pero más allá del mero hecho de ser un logro para él, significo cien gritos agradecidos de gol para los hinchas decanos.

Cien veces te debo
El Pulga, expone el trapo que lo acompaño hasta alcanzar los 100 goles decanos. Foto: @PUCAT15

La tarde del sábado en la que Atlético recibía a Defensa y Justicia por la undécima fecha del futbol de primera división argentino, se la vivió de una manera especial. No tan solo por el hecho de seguir sumando de a tres para no alejarse de la punta, sino que tenía varios condimentos que alimentaban las ganas de jugarlo, mirarlo y vivirlo por los jugadores y por sobre todo, los hinchas decanos.

Durante la semana, en pos de olvidar la fatídica derrota ante Estudiantes, entre los pasillos del Monumental se hablaba de que se debía ganar y mantener la buena racha invicta como local, la cual en esta oportunidad sumaron 29 partidos sin perder. Los aficionados comenzaron a copar las tribunas con el típico cantito, “… que esta tarde tenemos que ganar” con un sentido de pertenencia muy especial, ya que ellos en casa, también juegan su partido. Sin embargo, algunos con ánimos de gritarlo a los cuatro vientos y otros muy por abajo y sin ganas de decirlo, para no mufarlo al goleador, expresaban sus ansias de gritar junto al “Pulga” sus cien goles, que se estaban haciendo esperar desde el partido ante Huracán.

Luis Miguel ya lo venía viviendo y presintiendo que este sería un momento especial, en cada conferencia y dialogo con la prensa la pregunta no se hacía esperar y él sabía muy bien de cómo llevarla para que la ilusión se mantenga viva. Muchos se aventuraban a augurar de cómo sería el gol número cien de Rodríguez, pero en el fondo todos sabían que sea como sea se lo iba a gritar con gran emoción y que sin lugar duda seria para sumar para una victoria decana. Finalmente la oportunidad se dio desde los doce pasos, cuando Saúl Laverni marcó la infracción sobre Leandro González, quien entraba al área dominando el balón y recibió una dura falta desde atrás de Damián Martínez, quien vió la segunda amarilla y en consecuencia la roja. En ese instante el tiempo se paró en el Estadio Monumental, todas las miradas se fueron a donde estaba el “Pulga”, quien se aprestaba a tomar el balón y ponerla en el punto de penal. Era la pena máxima y él iba a ser el encardo de hacerla valer para abrir el marcador y para gritar su histórico gol. Tomó carrera y se dirigió hacia el balón impactándolo de una manera tan sutil, que a muchos dejo sin aliento. La pelota se dirigió con sigiloso trayecto hacia el palo derecho del arco que defendía Pablo Santillo, el guardameta del “Halcón” de Varela; impacto al costado de la red; como marcan los manuales de los goleadores. El delirio de los hinchas no tardó en bajar de las tribunas con un regalito para el pulga, cuando decenas de pelotas invadieron la cancha con la leyenda “La historia la hacen pocos, cien gracias pulga”. Abrazado con sus compañeros quienes fueron los primeros en felicitarlo y gritar el gol con su goleador, Laverni mandaba al entretiempo tras cumplirse la primera parte del cotejo.

Luis Miguel, atravesó en su carrera dos ciclos vistiendo la camiseta de Atlético Tucumán, la primera de ella fue desde el 2004 hasta 2010, años en los que consiguió ascender a la máxima categoría en 2009 como campeón de la Primera B Nacional, con aquel recordado plantel conducido por Héctor Rivoira. Luego, tras un breve paso por Newell Old’s Boys, volvió al Club Decano en 2011, con quien volvió a ascender a la primera división, también siendo campeón y ahora siendo parte de este exitoso presente del conjunto que dirige técnicamente el “Vasco” Azconzábal. En su historial, el “Pulga” Rodríguez, tiene 7 goles en el Torneo Argentino A, 81 en la Primera B Nacional, un gol en la Copa Argentina y 11 tantos en Primera División. Sumando de esta manera sus cien gritos de gol.

El artillero decano, tacho su gol número cien pero le queda hilo en carretel y sólo piensa seguir engrosando su cuenta personal de goles. Como así también los hinchas decanos continúan con la ilusión de seguir gritando sus goles y diciéndole, con sus palabras o simplemente con una mirada cómplice, “Cien veces te debo”.