Atlético Tucumán y una caída que duele

Luca Sosa y Rodrigo Mendoza fueron los verdugos del equipo Decano, que deberá concientizar su rumbo futbolístico.

Atlético Tucumán y una caída que duele
El inicio del partido. Fuente: gentileza de Rado Buena Onda

El primer golpe del "Globito" fue a los 34 segundos del primer tiempo, cuando en una jugada, netamente asociativa, Luca Sosa fue el elegido del destino futbolístico para marcar el primer gol, madrugando a Cristian Lucchetti y cia. Prácticamente, Díaz emuló a Hakan Sukur (aquel delantero de la Selección de Turquía, quien marcó el gol más rápido del mundo en Corea-Japón 2002).

En los manuales del fútbol, los goles tempraneros suelen generar un efecto psicótico letal para los equipos que lo padecen. En ningún momento del partido, Atlético demostró lucidez y eso se explica por las virtudes del rival: orden, presión y achiques en el mediocampo fueron las principales cartas que presentaron los "alumnos" de Caruso Lombardi. El contrataque y la sagacidad ofensiva fueron los mejores repertorios del equipo de Parque Patricios. Dicho partido representaba la prueba número dos para los de Azconzábal, que volvieron a pisar la misma piedra. El mismo dibujo táctico le propuesto el Estudiantes de Nelson Vivas y tuvo el mismo final: una dificultad dificil de sobrepasar.

Lo que le faltó al Decano, que tuvo actitud y desenfado para buscar el partido, fue la generación de juego asociado en espacios cortos, careció de eficiencia en el mediocampo y le faltó mayor seguridad psicológica que fue distorsionada por el gol que aventajó a Huracán. Antes del epílogo del primer tiempo, Rodrigo Mendoza vulneró la defensa decana y terminó rubricando el segundo gol que encendió la alarma y las tempestades.

Sería injusto buscar un chivo expiatorio que explique, literalmente, la derrota. Sin embargo, los vendavales y los vientos fuertes del fúbol (circunstancias) quieren que Juan Manuel Azconzábal presente a los nuevos soldados (Jairo Palomino y Ezequiel Cirigliano) y se produzcan algunos cambios en defensa y ubicar a un jugador que sea capaz e idóneo para organizar el juego y así aprovechar más a Cristian Menéndez, a Luis Miguel Rodríguez y a Fernando Zampedri.

Los rivales que enfrentarán, de aquí en más, serán Newell´s y Boca Juniors. En ese caso, ¿Se producirá la redención de la identidad futbolística de Azconzábal y sus dirigidos? O simplemente se ajustarán las tuercas y únicamente hace falta recurrir a las fuentes doctrinarias del excelso "Vasco" Esó se verá en la continuidad del fútbol grande de nuestro país.