Una deuda pendiente con los clásicos

Arruabarrena consiguió apenas dos victorias en 11 partidos contra los equipos "grandes" y eso lo perjudicó.

Una deuda pendiente con los clásicos
Al Vasco le costó con los equipos grandes. Foto: Crónica.

En el día de ayer, se conoció la noticia de que Rodolfo Arruabarrena dejó de ser el técnico de Boca. La decisión, tomada por Daniel Angelici, fue luego de que el equipo perdiera ante Racing por 1-0 en el Cilindro.

Al ver los números del técnico en Boca (68,9 % de efectividad y dos títulos) es difícil entender por qué el presidente del club decidió que no siguiera en su cargo. Pero, no resulta casual que tal decisión se haya tomado luego de perder un clásico.

Es que en los partidos frente a los otros cuatros grandes, el Vasco tiene una deuda pendiente: de los 14 partidos en los que los enfrentó (sin contar el partido de vuelta en los octavos de final por Copa Libertadores 2015, donde quedó eliminado) sólo pudo ganar 3. En total, en los clásicos el ex técnico xeneize apenas consiguió un 28,6% de efectividad.

Las únicas victorias que Arruabarrena consiguió con Boca fueron ante River en dos ocasiones (2-0 en la fecha 11 y 1-0 en la fecha 24 del Torneo 2015) e Independiente (3-1 en el Torneo Transición 2014).

Sin embargo, el mayor problema que tuvo fueron los partidos definitorios en las copas. En tres ocasiones que el conjunto de la Ribera debió enfrentar a uno de los grandes, perdió. Los dos más importantes fueron ante River, en la semifinal de la Copa Sudamericana 2014 y en los octavos de la Copa Libertadores 2015. En ambos encuentros, Boca quedó eliminado en manos de su eterno rival, quien además logró coronarse campeón en los dos torneos. Además, sufrió una dura derrota por 4-0 ante San Lorenzo en la Supercopa Argentina.

A pesar de que Boca consiguió algunas victorias ante River e Independiente, hubo dos equipos con los que Arruabarrena no pudo lidiar: San Lorenzo y Racing. Si bien el Ciclón le lleva partidos de ventaja en el historial al Xeneize, con el Vasco la situación no mejoró. En tres encuentros oficiales, el conjunto azul y oro perdió los tres.

Lo mismo sucedió con Racing. El Xeneize se cruzó en cinco ocasiones con la Academia (entre oficiales y amistosos de verano) y en todas salió perdiendo. La última derrota en el Cilindro, el pasado domingo, fue la gota que rebalsó el vaso para que Angelici decisiera correrlo del cargo.