Superclásicos históricos ganados por Boca

El domingo se va a vivir un nuevo Superclásico por la sexta fecha del torneo y en VAVEL repasamos algunos de los partidos que quedaron en la memoria del hincha de Boca.

Superclásicos históricos ganados por Boca
Superclásico de 1981: Maradona convierte un gol inolvidable, dejando desparramados al arquero Fillol y a Tarantini.

Boca y River jugarán el primer superclásico oficial del año este domingo 6 de marzo a partir de las 17, en el Monumental. Será el primero para Guillermo Barros Schelloto sentado en el banco Xeneize

La historia de los Superclásicos es muy extensa y data desde hace 103 años. Ambos equipos jugaron 195 veces entre sí, Boca ganó un total de 72 partidos y River, 63. Empataron 60 veces. El club de la Ribera le saca una ventaja de 9 partidos en el historial a su eterno rival. 

El primer Superclásico de la era profesional se jugaría un 20 de septiembre de 1931 y sería uno de los más polémicos de la historia ya que River se puso en ventaja a los 15 minutos pero Boca empató de penal a los 28. Francisco Varallo fue el autor del gol, pero luego de que Jorge Iribarren, arquero de River, le tapara el tiro penal y el primer rebote. Para el segundo rebote, el mismo Varallo contó años después que con sus brazos le trabó una pierna al arquero para así poder anotar. El árbitro, Enrique Escola, convalidó el gol y expulsó a tres de los jugadores de River que se le fueron encima a protestar, pero como los expulsados pretendían seguir jugando, decidió suspender el partido. En octubre se le dio por ganado el partido a Boca, que terminaría consagrándose campeón. 

28 años después del bochornoso clásico de 1931, se produciría la máxima goleada en la historia de los Boca - River. Fue en 1959 cuando el Xeneize le ganaría 5-1 al conjunto Millonario y los que anotaron los goles esa tarde fueron José Yudica (2), Osvaldo Nardiello, Juan José Rodríguez y Pedro Mansilla.

En 1962 y por penúltima fecha del campeonato, River visitaba al líder Boca, todavía con chances de pelearle el título. El brasileño Paulo Valentim, eterno verdugo de los Millonarios, puso en ventaja al local, pero a cinco minutos del final hubo penal para River. Pateó otro brasileño, Delem, pero Antonio Roma se adelantó y lo atajó. La protesta del jugador de River fue inútil y sólo recibió como respuesta una frase del árbitro Carlos Nai Foino que pasó a ser parte del diccionario del fútbol: "Penal bien pateado es gol". En la fecha siguiente, Boca se consagró campeón. 

Un 14 de diciembre de 1969, Boca sería campeón y daría la vuelta olímpica en el estadio del eterno rival: ambos llegaron a la última fecha con chances de ser campeón. River estaba dos puntos abajo y necesitaba ganar, pero el empate 2-2 consagró a Boca quién daría la vuelta en el Monumental.

La única final de un torneo oficial de la historia en la que se enfrentaron Boca y River se dio en el Nacional de 1976, en el Cilindro de Avellaneda y ante un marco de público espelusnante: 90.000 personas. Boca sería campeón tras ganar 1-0 con el recordado gol de tiro libre del capitán Xeneize, Rubén Suñé

Un 10 de abril de 1981, en una noche de lluvia y barro en la Bombonera, Diego Maradona hizo su debut en el Superclásico dejando su marca con un gol inolvidable, primero durmiendo la pelota con el empeine y luego desparramando al Pato Fillol en el área chica antes de colocar la pelota contra un palo. Miguel Brindisi agregó dos goles para un marcador final de 3-0 rumbo a lo que sería la consagración de Boca en el Metropolitano de 1981. Fue el último Superclásico de Labruna.

Durante la década de los '90, Boca llegó a 13 partidos sin perder ante su archirrival. Una de las primeras victorias imposibles se produjo en un partido de primera ronda de Copa Libertadores. Después de arrancar 2-0 abajo y estar 3-1, Boca lo dio vuelta y lo ganó 4-3, de la mano de Gabriel Batistuta y de un golazo final de tijera de Diego Latorre. En la revancha, Boca ganaría 2-0, y luego de un empate 0-0 ante Oriente Petrolero, dejó a River afuera de la Copa

El último superclásico del mejor jugador de la historia, Diego Maradona, sería en 1997. Maradona deambuló por el Monumental en el primer tiempo y no volvió al campo en el segundo. Su lugar lo tomó un adolescente Juan Román Riquelme y Boca se impuso 2-1. 

Quizás el clásico más recordado de la historia, por los dichos entre semana de ambos técnicos y por la definición de Boca en la Bombonera, quién dejaría afuera de la Copa a River para luego consagrarse campeón ocurrió en el año 2000: por cuartos de final de la Copa Libertadores, River había ganado la ida 2-1. Para la vuelta en La Bombonera, Carlos Bianchi analizaba la posibilidad de incluir unos minutos a Martín Palermo, recién rehabilitado de una operación de rodilla. Gallego, técnico de River, chicaneaba: "Si lo pone a Palermo yo lo pongo a Francescoli" (ya retirado). El partido terminó 3-0 para Boca, y el último gol lo anotó en tiempo de descuento Palermo

En 2004River y Boca se volvieron a encontrar en las instancias finales de la Libertadores, esta vez en semifinales. Para evitar incidentes, se decidió que los dos partidos se jugarían solamente ante hinchas locales. La ida había sido 1-0 para Boca en un partido muy caliente en La Bombonera, en el que Gallardo le arañó la cara a Roberto Abbondanzieri. En la vuelta, Luis González puso a River arriba apenas comenzado el segundo tiempo, pero Carlos Tevez lo empató a dos minutos del final. Su festejo, imitando a una gallina, le valió la expulsión, y en el tercer minuto de descuento Cristian Nasuti le dio la victoria a River para forzar el alargue y luego los penales. Ahí prevaleció Boca ante un Monumental enmudecido.