Lujos 'xeneizes'

En la previa del Superclásico, reviví las cinco jugadas y goles más lindos de Boca frente a River.

Lujos 'xeneizes'
Un experto en lujos. Román marcó el Superclásico con el festejo del Topo Gigio y el caño a Yepes. Foto: El Último Diez JR.

El Superclásico es históricamente uno de los mejores partidos del fútbol argentino. No sólo por que los dos sean los equipos más importantes del país y tengan hinchas a lo largo y ancho del territorio, sino también porque ambos contaron con grandes jugadores a lo largo de la historia.

Por eso, en la previa a un nuevo choque entre Boca y River (se enfrentan hoy a las 16:45 en La Bombonera), repasamos los 5 lujos xeneizes más lindos frente a su eterno rival.

El día que Maradona sentó a Fillol

En el Metropolitano 1981, un joven ridiculizó al mejor arquero de la historia argentina. Se trató de Diego Maradona, que en aquel año iba a jugar su primer Superclásico con la camiseta de Boca.

¿Quién iba a pensar que, en su debut en uno de los partidos más importantes del fútbol argentino, iba a marcar uno de los goles más recordados? 

La jugada comenzó con Carlos Córdoba arrancando por derecha y llegando hasta el campo rival, mientras Maradona lo acompañaba por adentro. El defensor se frenó y tiró un centro que lo encontró al Diego en el medio del área frente al arquero: nada más ni nada menos que Ubaldo Fillol.

Maradona recibió la pelota, la mató en el césped, y en vez de rematar, le hizo un amague al Pato que lo dejó tirado y convirtió el 3-0 frente a su eterno rival. 

Un Topo en la Bombonera

Aquel día de 2001, sería el comienzo de un festejo que ningún xeneize se va a olvidar. 

Boca y River se enfrentaban en La Boca, por el torneo Clausura. En aquel entonces, Juan Román Riquelme, ídolo del club azul y oro, estaba enfrentado por problemas económicos con el presidente de la institución, Mauricio Macri. El enganche quería hacer su descargo, y encontró el momento justo en el Superclásico.

La jugada comenzó con una contra de Boca, tras un córner del Millonario. Traverso despejó el área y la pelota le cayó a Marcelo Delgado casi en mitad de cancha. Este vio a Clemente Rodríguez y le dio un pase que lo dejó solo frente al arquero, que cometió un penal.

El encargado de patear fue Riquelme. Si bien Franco Costanzo le atajó el tiro, el 10 aprovechó el rebote y de cabeza convirtió el gol. En ese momento, corrió hasta la mitad del campo y realizó el famoso festejo, como forma de reclamo hacia el presidente del club.

Súper caño

Daniel Díaz es uno de los jugadores más virtuosos que tuvo Boca. Dueño de un carácter fuerte, siempre lo demostró en la cancha con buenas actuaciones en la defensa xeneize.

Si bien tiene muchas en su haber, la más recordada es el caño que le hizo a Marcelo Gallardo en el Superclásico del Clausura 2006. 

Ante la presión del Muñeco en campo boquense, que podría haber significado un gol del eterno rival, el Cata decidió hacerle un caño y salir jugando desde en fondo para disipar el posible ataque de River.

Un gol para el recuerdo

Sin dudas que el gol de Ibarra a River en el Torneo Clausura 2001 es uno de los mejores en la historia del Superclásico.

Todo comenzó con una falta a Riquelme, que derivó en un tiro libre peligroso para los de Núñez. El jugador lo ejecutó, pero un jugador del Millo despejó de cabeza y salvó su arco.

Sin embargo, la pelota le cayó a Hugo Ibarra y este, ante la presión de un rival, decidió enganchar hacia adentro para eludirlo y sacó un remate que culminó en gol para el Xeneize.

El caño más lindo del mundo

Y sí, en una lista sobre los lujos xeneize no podía faltar este. El mítico caño de Riquelme a Yepes es de las mejores, y de las más recordadas, jugadas en la historia del Superclásico

Ocurrió el 24 de mayo del 2000, en los cuartos de final de la Copa Libertadores. Boca y River se jugaban a todo o nada por la clasificación a la siguiente ronda del torneo intercontinental.

En el segundo tiempo del partido, el enganche, ubicado cerca de la mitad de la cancha y pegado a la línea derecha, recibió una pelota, y cuando Yepes se acercó para marcarlo, Riquelme decidió eludirlo con un caño que quedó en la historia.