Fumó la pipa del adiós

El segundo ciclo de Daniel Osvaldo en Boca llegó a su fin. El delantero se mostró molesto en el vestuario y se dio una situación que colmó la paciencia de Guillermo Barros Schelotto.

Fumó la pipa del adiós
foto: Diario Ole

Daniel Osvaldo había ingresado en los últimos momentos del partido que se disputó ayer en Uruguay ante Nacional, su participación fue escasa, Tal vez porque no tuvo muchos minutos para lucirse. Esto fastidió al jugador e hizo que, una vez terminado el encuentro, se vaya sin saludar al público que lo fue a ver con tanta expectativa.

Al llegar al vestuario, ingresó al baño, prendió un cigarrillo y estuvo allí hasta que llegó el mellizo, Guillermo Barros Schelotto. Éste le dijo: “Apaga el pucho”. Osvaldo no solo no le hizo caso, sino que le respondió de mala manera, lo que dio inicio a una discusión entre ambos. 

Esto fue la gota que rebalsó el vaso dentro del mundo Boca para con el nueve. Los jugadores también se mostraron molestos con sus actitudes y su soberbia.

El ex Inter de Milán, entre otros equipos,  regresó a Boca de la mano del ex entrenador, Rodolfo Arruabarrena. Había retornado para demostrar la clase de jugador que es y convertirse en ídolo de la institución. En su lugar, las lesiones y malas actitudes del jugador, lo dejaron afuera de los planes del nuevo técnico, respaldado por la dirigencia y el presidente del club, Daniel Angelici.

El mismo mandatario Xeneize, quien apostó desde el principio por el jugador, vendió a Jonathan Calleri al San Pablo de Brasil y confió en Osvaldo para que sea quien, con sus goles, lleve a Boca a lo más alto en la Copa Libertadores.

El fastidio de Angelici se empezó a notar, cuando hace pocos días dijo que Carlos Tevez a pesar del dolor físico que lleva, se pone el equipo al hombre y se hace cargo de todo. Según el presidente, Osvaldo debía seguir ese ejemplo.

Muy pocos jugadores tienen la revancha que tuvo Dani Stone”. Su intervención ante Nacional fue la última vez que se lo va a ver con la camiseta azul y oro.