Paciencia e individualidades

El Xeneize goleó a Belgrano con una gran tarea de sus hombres de ataque y con inteligencia para no desesperarse jugando con 10 jugadores.

Paciencia e individualidades
Bou, Centurión, Pavón y Peruzzi festejan con el autor del primer gol mientras se acerca Cubas. Fuente: Télam.

En el regreso de Boca a su casa tras el receso, el público xeneize pudo disfrutar de un partido con todos los condimentos: Dos expulsiones, tres goles y varias situaciones de gol, para que los dirigidos por los mellizos Barros Schelotto levanten la cabeza tras la derrota en Lanús de la primera fecha.

El encuentro comenzó con un claro dominio ofensivo del local, con un Ricardo Centurión muy encendido y Tevez organizando el ataque. Así llegó el primer gol, en una escapada de los 4 jugadores ofensivos de azul y oro, que el ex jugador de la Juventus definió con categoría contra el ángulo inferior derecho de Olave.

Todo parecía indicar que el partido se iba a complicar para Belgrano, pero un par de minutos después el autor del primer gol se fue expulsado. Sin embargo, esto solo sirvió para que Cristián Pavón y el ex delantero del San Pablo tomaran las riendas del ataque, y lo hicieran con creces. Centurión dejó atrás todas las dudas que se plantaron sobre su rendimiento en las últimas semanas cuando protagonizó un accidente a la salida de un boliche. Pegó la pelota bajo su suela para que la única forma de quitársela fuera con infracción. Justamente, de pelota parada llegó el segundo gol, cuando el ex Talleres ejecutó un tiro libre perfecto que pegó en el travesaño antes de entrar, segundos antes de la finalización del primer tiempo.

La segunda parte expuso la suavidad en ataque del conjunto cordobés, que casi no pudo generar situaciones de riesgo. De hecho, la más clara que tuvieron fue por un error de Cubas seguido de uno de Vergini. El xeneize se dedicaba a aguantar la pelota y hacer correr el reloj para no arriesgar los tres puntos en inferioridad numérica.

A falta de 15 minutos, Federico Alvarez del Pirata fue expulsado por una patada descalificadora a Centurión, que se llevaba la pelota contra el fondo de la cancha, donde era imposible quitársela sin infracción o sin tirarla afuera. Con uno menos y el resultado en contra, el visitante intentó quemar las naves para llevarse algo a Córdoba, pero lo único que consiguieron fue ver como Frank Fabra, otro de gran partido, corría 40 metros solo hasta definir mano a mano contra Olave para sellar el 3-0.

Quizás fue la localía o la floja actuación del rival. Quizás las inclusiones de Tobio, Cubas y Bou, que redondearon buenas actuaciones. Lo que le importa al hincha Xeneize es que su equipo se reamigó con el triunfo y tuvo momentos de buen fútbol que ilusionaron hasta al más pesimista.

Los goles de la goleada boquense