A 15 años del gol de Takahara

El delantero se convirtió en el único japonés en anotar en el fútbol argentino. Lo hizo en la goleada 6-1 a Lanús.

A 15 años del gol de Takahara
Naohiro Takahara festeja su gol ante el 'Granate'. Foto: Olé

El 23 de septiembre de 2001, Boca goleó a Lanús por 6-1 en La Bombonera, en el marco de la séptima fecha del Torneo Apertura. Aquel día, anotó un gol uno de los jugadores más exóticos que vistió la camiseta azul y oro: Naohiro Takahara.

El japonés llegó a mediados de ese año, procedente del Júbilo Iwata, como parte de una apuesta de marketing a cargo del por entonces presidente, Mauricio Macri. Sin embargo, el equipo venía de ganar su segunda Copa Libertadores consecutiva, era campeón del mundo, y se preparaba para defender su título en noviembre ante el Bayern de Münich. Por esto, no consiguió tener mucho rodaje y sólo disputó ocho partidos –uno de ellos amistoso- y anotó un tanto.

Justamente, su tarde de gloria la vivió hace 15 años, cuando enfrente estaba el Granate. El Xeneize era amplio dominador en el juego y en el resultado. Juan Román Riquelme, Marcelo Delgado y Walter Gaitán, estos dos últimos por duplicado, habían marcado para la flamante goleada por 5-1. Diego Klimowicz fue el autor del gol de la visita.

Cuando restaba media hora para la finalización del cotejo, el nipón tomó un rebote en el área y remató. El arquero Marcelo Pontiroli no pudo contener el balón y la insistencia del delantero tuvo su recompensa cuando la mandó a la red. Así, Takahara se convirtió en el único futbolista de Japón en convertir en el fútbol argentino.

En enero de 2002 regresaría a Júbilo Iwata, para luego tener un paso por el fútbol alemán y volver nuevamente a su país. Con su selección jugó la Copa del Mundo de 2006, quedando eliminada en primera fase.

Lejos de retirarse, en 2015 fundó el Okinawa SV, que desde este año frecuenta la Tercera División japonesa y en donde cumple las funciones de presidente, director técnico y jugador. El club lleva los colores de Boca, destacándose por la utilización de una camiseta similar a la vestida por él en 2001: azul Francia como base, franja amarilla, y laterales en azul marino.

Sin dudas, un jugador que es recordado no por sus números, sino por su excentricidad y su amor por el cuadro de la Ribera.