El podio: Carlitos no se fue

A horas de que el símbolo xeneize plante la bomba de su posible retiro a fin de año, se convirtió en uno de los artífices, además de Guillermo Sara, de la clasificación de Boca a cuartos de final de la Copa Argentina con dos goles.

El podio: Carlitos no se fue
El 10 festeja su primer gol del encuentro. Fuente: Olé

Boca sobrevivió a una final anticipada. Y es que no es cualquier cosa tener que enfrentarse al último campeón del fútbol argentino, pero el equipo de Guillermo Barros Schelotto lo logró, aunque con lo justo. Y en gran parte es gracias a la aparición del mejor jugador del fútbol argentino, Carlos Tevez, que demostró por que es el jugador de reconocimiento mundial que es.

Carlitos tuvo unos primeros 45' opacos. Al igual que el resto del equipo, no lograba conectarse con sus compañeros para generar jugadas de peligro. Sin embargo, para el segundo tiempo algo en su cabeza cambió y salió enchufado. No solo por los dos goles, el primero con una gran definición, si no porque empezó a pedir todas las pelotas, a mostrarse, a lanzar juego. Dos muy buenos pases, uno a Pavón de casi 30 metros y uno filtrado a Centurión, mostraron la faceta de generador de juego que el Melli le pide en este esquema armado por y para él. Boca lo va a extrañar el fin de semana cuando visite a Tigre, ya que tiene que cumplir la última fecha de su suspensión por insultar a Germán Delfino ante Belgrano.

El jugador que le va a pelear la tapa de los diarios al 10 azul y oro es Guillermo Sara. Tras una floja respuesta en el primer gol, que lo encontró mal parado y lo sorprendió, tuvo un buen partido en los siguientes 87'. No tuvo responsabilidad en el segundo gol y le tapó un disparo peligroso a Almirón sobre el final, además de achicarle un mano a mano difícil a Acosta un par de minutos antes. Sin embargo, su momento de gloria en el club de la ribera llegó en la definición por penales. Atajó el segundo penal del Grana, ejecutado por Pasquini, y también el que pateó Braghieri después, ambos a su izquierda. Pudo atajar también el penal de Marcone que vino justo después, pero se le escurrió por abajo del cuerpo y no pudo sentenciar ahí la historia. Santiago Vergini se llevaría ese honor instantes luego.

La última cuestión a destacar es el temple del último campeón del certamen. Estuvo abajo en el marcador durante más de una hora acumulada, pero no cayó ante la adversidad y pudo igualar dos veces el resultado y en los penales no le tembló el pulso. Los cuatro de azul y oro convirtieron y se traen un triunfo importantísimo de Mar del Plata, tras un par de días complicados, entre las disputas organizativas con Lanús y el anuncio del ex jugador de la Juventus de que su retiro podía darse en Diciembre. Ahora ya está en cuartos de final y debe poner su mente en el partido con Rosario Central. Ganar esta Copa es la única chance que tienen, por ahora, de clasificar a la Copa Libertadores 2017, el gran anhelo del Apache.