El conductor de Defensa y Justicia

Ariel Holan, breve repaso de su carrera deportiva tanto en el hockey como el fútbol y su actualidad al mando de Defensa y Justicia.

El conductor de Defensa y Justicia
El conductor de Defensa y Justicia / Imagen Web

“Me gusta el fútbol dinámico y de presión a partir de la elaboración colectiva y la buena técnica individual en el manejo de la pelota. Pretendo un equipo que sepa posicionarse en el campo para establecer superioridad numérica y obligar al error del rival”.

Dicha frase define de manera específica y clara a Ariel Holan en relación a su pensamiento  sobre como deben jugar sus jugadores dentro de la cancha. Esta idea es la que está llevando a cabo en Defensa y Justicia que tantos frutos le da.

Como técnico de hockey se destacaba por sus formas de trabajo innovadoras y un particular entrenamiento que luego implementó en el fútbol.

Conducción de grupo, metodología de preparación y planificación son tres principios básicos que siempre tiene presente en su labor diaria.

Nacido en la ciudad de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, el 14 de septiembre de 1960.

Admirador de Menotti y Griguol, jugó al fútbol de joven en las divisiones inferiores de Banfield. Sin embargo su carrera deportiva se volcó al hockey durante más de diez años y llegó a dirigir a la selección femenina de Uruguay, equipo en donde obtuvo la medalla de bronce en los juegos Panamericanos de 2003 realizados en Santo Domingo. 

Entró al mundo del fútbol recién después de los 40 años. En el halcón es la primera vez que está al frente de un equipo debido a que fue ayudante de Jorge Burruchaga en su paso por Arsenal y Banfield.

Al mando del conjunto de Florencio Varela desde junio de 2015, logró sorprender al ambiente futbolístico por el gran nivel que lograron sus jugadores dentro de la cancha, además del juego vistoso y buen trato de pelota.

Aunque todo ciclo de un técnico dependa de los resultados, especialmente en el fútbol argentino, Holan se caracteriza por su organización y preparación en el  trabajo diario sin dejar librado nada al azar.