La estrella más importante de la historia

La Copa Intercontinental de 1968 significó para Estudiantes de La Plata, la mayor conquista a lo largo de sus 111 años de vida futbolística. A continuación en VAVEL.com haremos un repaso de aquellos dos partidos ante el Manchester United.

La estrella más importante de la historia
La vuelta olímpica más recordada del fútbol mundial | Foto: Archivo Web

Tras la consagración de su primera Copa Libertadores en 1968, en la cual venció en la final por 2 a 0 en un encuentro desempate ante Palmeiras de Brasil, el Pincharrata se ganó el privilegio de jugar la Copa Intercontinental ante el Manchester United de Inglaterra. Aquellos dos partidos fueron los más significativos para elenco de 1 y 57 a lo largo de su historia. Con un global 2-1 a favor, Estudiantes alcanzaba la gloria máxima en tierra londinense.

Los 11 hombres que lograron una verdadera hazaña
Los 11 hombres que lograron una verdadera hazaña

El primer cotejo, Buenos Aires, Argentina

El 25 de Septiembre de aquel año, tuvo como escenario el Estadio Alberto J. Armando, más conocido como “La Bombonera” el primero de los dos enfrentamientos entre el equipo conducido por aquel entonces de Osvaldo Zubeldía contra Los Diablos Rojos. Con más 25 mil espectadores en las gradas, que presenciaron la victoria del equipo platense por 1 a 0 con el tanto de Marcos Conigliaro, llevando así la ilusión de la primera vuelta de un equipo argentino en suelo inglés.

“No creo que todo sea tan fácil para ellos, hasta lo que pude investigar son seres humanos como nosotros”, declaraciones de Osvaldo Zubeldía, sobre el rival en la previa al primer duelo.

Para aquel encuentro, la formación del León salía casi de memoria: Poletti; Malbernat, Aguirre Suárez, Madero, Medina; Bilardo, Pachamé, Togneri; Ribaudo, Conigliaro y Verón. El estilo plasmado en aquel equipo era mirado de reojos por el periodismo, Zubeldía contaba con un sello propio, pierna fuerte y especulaba ante cualquier error del rival, balanceado en sus líneas, atlético e inteligente, características de un plantel que era competitivo fuera cual fuera el partido a enfrentar.

Por el lado del visitante, que contaba con una de las delanteras más temidas de aquella época en toda Europa: Denis Law, Bobby Charlton y George Best, fue solamente una sombra de esos futbolistas que deleitaban a todos en Inglaterra, se fueron derrotados, con la esperanza de darlo vuelta en Old Trafford.

La Bruja Verón y su gol en el Old Trafford
La Bruja Verón y su gol en el Old Trafford

El día que La Plata tocó el cielo con las manos

Segundo duelo, segundo enfrentamiento entre los dos campeones de sus respectivos continentes. La ida había sido para el equipo de 1 y 57, solo por la mínima, llegaba a Londres con la esperanza de hacer historia. El 16 de Octubre, bajo la mirada de 63 mil personas presentes, hicieron sentir su peso con una lluvia de proyectiles que cayeron sobre los dirigidos por Zubeldía, que repetía la misma formación presentada en Buenos Aires. El partido fue áspero, desde el pitazo inicial del yugoslavo Konstantin Zecevic, ambos salieron con el “cuchillo entre los dientes”.

“Tenemos que lograr que sientan todo el peso del estadio y de la historia”, admitió George Best antes del cotejo de vuelta.

Minuto 8 de la primera mitad, el grito que sonó como un rugido en las diagonales de La Plata. “La Bruja” Juan Ramón Verón, tras un centro al segundo palo desde el sector izquierdo, en la salida de un tiro libre, y el cabezazo de Verón que apareció sin marca y aprovechando las distracciones defensivas, marcó así el primer gol del duelo. Jugada con el sello característico del entrenador albirrojo.

El trofeo en las manos de un plantel histórico
El trofeo en las manos de un plantel histórico

Con el gol a favor y la desesperación del Manchester, el equipo platense manejó los hilos del encuentro a su gusto. Bilardo, baluarte de aquel equipo, ponía paños fríos a cada avance del local. Cuando el partido caía en la agonía, minuto 89, Los Diablos Rojos encontraron el empate a través de Willie Morgan, pero ya sin más tiempo, el juez daba el pitido final, Estudiantes de La Plata, se consagraba campeón del mundo por primera vez en su historia.

Con un estilo característico de un entrenador criticado y mirado siempre de reojo, y ante todas las suspicacias en su contra, el Pincharrata fue dueño aquel día de Londres, y del mundo: “A la gloria no se llega por un camino de rosas”, palabras de Zubeldía en la pizarra del vestuario, antes de salir a jugar en el Old Trafford