El Vikingo de la suerte

El domingo, Jonathan Schunke convirtió ante Argentinos Juniors y le dio nuevamente una victoria a Estudiantes: cada vez que el defensor central grita, el León no pierde. De los ocho goles del Vikingo, el Pincha ganó en siete ocasiones y empató la restante.

El Vikingo de la suerte
Jonathan Schunke grita el gol ante Argentinos. Foto: Diario Uno Santa Fe

573 días habían pasado del último gol de Jonathan Schunke en Estudiantes. El 11 de abril de 2016, el Vikingo le daba la victoria al Pincha por 3 a 2 en el último minuto de juego desde el punto penal ante Atlético Tucumán. El domingo pasado, el defensor central cortó la sequía y el conjunto platense logró la victoria nuevamente, en este caso por 1 a 0 frente a Argentinos Jrs. La particularidad es que cada vez que convierte Schunke, el Pincha no pierde. Metió ocho goles, el León se llevó los tres puntos en siete encuentros y empató el restante.

En 2012, Estudiantes contrató un marcador central de 25 años hasta entonces desconocido en la Primera División del fútbol argentino. Proveniente de Ferrocarril Oeste, también con un paso por Almirante Brown, Almagro, Guaraní Antonio Franco y Real Arroyo Seco, el Vikingo llamaba más la atención por su contextura física que por su juego. Poco a poco se fue ganando un lugar entre los titulares y a pesar de haber tenido altibajos en su rendimiento, se convirtió rápidamente en uno de los referentes indiscutidos del plantel.

Su debut en la red en Primera llegó el 3 de noviembre de 2012 frente a Unión en Santa Fe. El Vikingo se lució con un verdadero golazo: tras una mala salida de Perafán, la picó por encima del arquero. El partido terminó 2 a 2 y es la única vez que Schunke gritó y el Pincha no ganó. Olimpo, Tigre, Temperley, Gimnasia, Unión- por duplicado, Argentinos y Atlético Tucumán fueron las víctimas del marcador central. Cinco goles de cabeza, dos con su pierna hábil y uno de penal. Goles importantes que sirvieron para ganar. En una batalla siempre hay que tener al Vikingo de la suerte.