Que reine el fútbol y no la violencia

El clásico platense de verano que se llevó a cabo en Mar del Plata, fue un espectáculo de lo más aberrante para no sólo nuestro país, sino porque se "manchó la pelota", diría Diego Armando Maradona. La esencia de un juego se pierde cuando las emociones del hombre predominan y lo alteran. Comenzó siendo un partido de fútbol y terminó en una batalla campal.

Que reine el fútbol y no la violencia
Foto: Télam

El Torneo de Transición 2016 tiene un nuevo capítulo este fin de semana; el cual contendrá el clásico platense. Estudiantes y Gimnasia y Esgrima se verán las caras en el Estadio Único de La Plata el día domingo a las 17.45 hs.

Pero nadie olvida el último encuentro entre el Pincha y el Lobo, en Mar del Plata, por la Copa Ciudad de La Plata. Dicho partido debió ser suspendido por el árbitro ya que se desencadenó una batalla campal entre los jugadores. Ya los protagonistas del paupérrimo show cumplieron con sus sanciones por lo que estarán a disponibilidad del cuerpo técnico para jugar éste domingo.

Sin embargo, las autoridades de la provincia de Buenos Aires decidieron tomar cartas en el asunto. En el día jueves Cristian Ritondo, el Ministro de Seguridad de dicha provincia, recibió al presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, y al de Gimnasia, Daniel Onofri. La reunión tuvo como finalidad trabajar más sobre la prevención de la violencia en el fútbol, a lo que los dirigentes deportivos estuvieron totalmente de acuerdo. Junto con Ritondo estuvo presente Lugones, titular de la Aprevide, que al finalizar el encuentro dijo: “Fue un encuentro muy positivo entre el ministro y los presidente de los clubes, que no vinieron con un espíritu de rivalidad sino de aportar para tengamos un fútbol sin complicaciones el próximo domingo”.

Sin embargo, la cuestión no finalizó ahí. Durante el mediodía del viernes, el intendente de La Plata, Julio Garro, se reunió con los mismos dirigentes en la Municipalidad, por las mismas tratativas.

El mensaje es claro: el fútbol forma parte de nuestro folklore y es nuestra responsabilidad que no se pierda su esencia. Por eso Garro, al terminar la reunión declaró: “Sirvió para demostrar que se puede convivir más allá de las pasiones”.

A lo que se sumó una referencia del pasado cásico violento: "Queremos que vaya la familia, disfrute de un espectáculo y tenga un buen comportamiento. Lo que sucedió fue feo, pero estamos seguros de que no volverá a ocurrir”.

El presidente de Gimnasia también hizo su descargo, y manifestó: “Esta semana tratamos de bajar un mensaje de tranquilidad. Tanto hoy como ayer (por el día jueves) con el Ministro Cristian Ritondo expresamos nuestras ganas de que pronto podamos compartir un clásico con ambas parcialidades, y que el fútbol vuelva a mostrar el mejor espectáculo de la ciudad, que es un clásico”.

Que es en definitiva, todo lo que queremos los amantes del buen fútbol. Por eso Pedro Troglio también dio su opinión al respecto, y como es de esperarse, fue contundente con sus palabras: “Lo de Mar del Plata fue un papelón del que ya se hizo una fuerte autocrítica, pero todos nos podemos equivocar. Estamos convencidos que no volverá a suceder y lo que más bronca dio más allá de lo ocurrido es el falso moralismo de muchos sectores”.

Nelson Vivas no se quedó atrás, y cuestionó la etiqueta que se le ha adjudicado al clásico de La Plata como “violento”: “Hay hechos que pasan y que después sirven para que esas cosas no vuelvan a suceder. Y esto es un ejemplo. Viví muchos clásicos y lo del verano fue algo grave, pero aislado y no tiene que marcar que este clásico es violento”.

Los jugadores del Lobo decidieron no dialogar con la prensa, lo que no sucedió con los del León, por lo que Gastón Fernández, referente indiscutido, también dijo unas palabras: “Estamos tranquilos, lo que pasó quedó atrás y no pensamos en eso, sólo en hacer un buen partido y ganar, porque es lo que queremos necesitamos. Y ojalá que la gente también sea parte de un buen espectáculo, como siempre lo dan nuestros hinchas”.

Esperemos que así sea, y ¡qué viva el fútbol!, como diría Rodolfo De Paoli.