Gimnasia y otro clásico para el olvido

Un verdadero bodrio se vivió en El Bosque, donde Gimnasia y Esgrima La Plata, a pesar de haber insinuado más que Estudiantes, dio una pobre imagen en la edición 156 del clásico platense, sigue sin ganarle al Pincha y sumó un punto que poco sirve para las aspiraciones triperas.

Gimnasia y otro clásico para el olvido
Foto: pinchapasión

El clásico platense en su edición 156 ya es historia, y no solo porque Diego Abal haya pitado el final del partido sino porque por lo mostrado por ambos equipos quedará en el olvido. Ni Gimnasia ni Estudiantes estuvieron a la altura de lo que significa este cotejo para la Ciudad de las Diagonales y terminaron sumando un punto para cada uno que no le sirve a ninguno para sus respectivas aspiraciones. El Lobo ya sabía que habían ganado San Lorenzo y Godoy Cruz, por lo tanto necesitaba la victoria para mantener viva la ilusión de alcanzar un primer puesto que ya parece muy lejano, por la diferencia de puntos pero también por el nivel de juego.

El primer tiempo, si hablamos vulgarme, fue un espanto, con mucha fricción de ambos lados, el juego muy cortado y las imprecisiones que hacían mella en los dos equipos. Si bien Gimnasia comenzó un poco mejor, con algunos embates de Walter Bou y de Maxi Meza, rápidamente todo se empareó mal, se prestaban la pelota y los arqueros eran espectadores de lujo. 

Después de que Meza se filtrara por la derecha y sacara un centro buscando a Niell -que terminó con la pelota desviada al córner por Schunke-, llegó la única situación clara de esta primera etapa, sí, a los 31 minutos. Tras un rebote el balón le quedó picando a Fabián Rinaudo, que con un potente remate obligó a Mariano Andújar estirarse y volar para enviarlo al córner. Sobre el cierre un disparo del joven Ceceri luego de una buena jugada individual y nada más.

En el complemento la historia cambió un poco, Estudiantes se animó más y le quitó la pelota a Gimnasia, que cuando la tenía no sabía que hacer salvo algunos desbordes de Meza o del ingresado Matías Noble. Bou y Niell no tuvieron una buena noche y el equipo sintió esa falencia en la ofensiva. En el mediocampo Brum y Rinaudo cumplieron con lo justo pero no había conexión y por ende todo se tornaba previsible. Después de que el Pincha dilapidara un par de situaciones claras, el Lobo volvió a visar a los 25 minutos después de un desborde de Bou, centro al corazón del área para que se anticipara Niell pero Andújar llegó a despejar el balón sobre la línea.

Los minutos fueron pasando y la historia estaba juzgada, era cuestión de esperar el pitido final de Diego Abal para cerrar un clásico platense que fue un dolor de ojos para el público neutral. Estudiantes se irá con la bronca de saber que perdió dos puntos vitales en su lucha mano a mano con Lanús (que hoy le ganó a Banfield), mientras que Gimnasia sabe que prácticamente es utópica la chance de finalizar primero y disputar la gran final el 29 de mayo. Claro que puede alcanzar el segundo lugar y clasificar a la Copa Libertadores 2017, pero con el nivel que mostró hoy, hay mucho por corregir.