Salvavidas: 30 minutos de orden desechados en una jugada

Gimnasia sufrió una dura derrota con Boca por 3-0 en la que comenzó pareciendo ser un rival que iba a darle trabajo al xeneize. Sin embargo, la jugada del primer gol dio inició a una caída en picado que duró 10 minutos y hundió al Lobo en la derrota.

Salvavidas: 30 minutos de orden desechados en una jugada
Preocupación en la cara del DT del Lobo, y no es para menos. Su equipo fue goleado y solo obtuvo 12 puntos de 27 disputados. Fuente: TyC Sports.

Los mellizos Barros Schelotto volvieron al Bosque pero esta vez no para dar alegrías. La noche platense no parecía ser una de tristeza para el local, sobre todo en el arranque del partido, que se definió en una ráfaga que comenzó con la jugada más polémica de la fecha.

En esos primeros minutos, los dirigidos por Gustavo Alfaro manejaban la pelota a gusto. No eran punzantes, quizá el gran defecto de este equipo que solo lleva 6 goles convertidos en 9 partidos, pero Boca no encontraba la entrada al area y le costaba presionar la salida para tener la pelota. El momento bisagra sin lgar a dudas llegó a los 31 minutos, donde el jugador con más posibilidades de hacer algo distinto, Ramiro Carrera, fue expulsado por reclamar la mano de Carlos Tevez que terminó en el primer gol del partido.

A partir de allí el partido se quebró, los de azul y amarillo lo liquidaron rápido y todos los minutos que vinieron después del tercer gol estuvieron de más. Poco para destacar de ese segundo tiempo y monedas, donde los 10 del local se plantaron más para evitar más conquistas de la visita. Si bien en parte es por la regulación del ritmo del ataque de los de la Ribera, hay que destacar que este objetivo de no recibir más goles en la segunda parte, con un jugador menos, fue obtenido.

Otro detalle que vale la pena remarcar es que el equipo no se descontroló ante la adversidad en la segunda parte. A pesar de las cuestionables decisiones arbitrales del primer tiempo, en especial la mano y la expulsión, Gimnasia jugó de forma leal y digna contra un equipo que a pesar de los malos resultados, cuenta con un plantel cuya jerarquía lo supera en prácticamente todas las lineas. Esto también aplica para la hinchada, que aguantó la calurosa noche de domingo alentando al equipo como si estuviera ganando y sin generar disturbios repudiables que trajeran consecuencias para el club a futuro.

Es difícil encontrar puntos positivos en una derrota como esta. Ese es el trabajo del entrenador, que debe encontrar exáctamente qué es lo que falló hoy para corregirlo, pero sobre todo buscar la forma de que esos buenos primeros 30 minutos se puedan triplicar para empezar a controlar los partidos y sumar de a tres más seguido.