Pare de sufrir

Godoy Cruz le ganó a Unión con poquísimo juego y sufriendo hasta el minuto final. Otra vez, un resultado no merecido.

Pare de sufrir
Festejo del primer gol de García. Foto: Santiago Tagua, VAVEL

Godoy Cruz obtuvo una trabajosa victoria frente a Unión de Santa Fe con dos goles de Santiago García y Jaime Ayoví. Una vez más, el final fue sufrido, con el equipo atrás.

Durante los primeros quince minutos del juego, sorprendieron los cambios tácticos de Sebastián Méndez. Viera volviendo a su lugar original como central derecho (tenía esa posición compartiendo la zaga con Ortíz) y por la mitad de la cancha Silva volvía a estar del costado izquierdo.

Unión, solo atacando cuando había desinteligencias tombinas no demostró muchas variantes al planteo que lo llevó a la derrota del juego anterior. El Expreso, un poco más inteligente buscaba el juego y atacaba mejor. Entre errores y errores, era mejor el Tomba y lograba ir más al frente.

Y con algún que otro pie que se iba largo, en 20’ ya estaban amonestados Pol Fernández y Correa pero así todo el conjunto mendocino adquiría profundidad en el ataque aunque la mayoría de las veces el balón terminaba en las manos del portero Nereo Fernández.

Ya en media hora de juego, Méndez marcaba claro que Abecasis pase a la media cancha y Viera se tire bien de derecha, Galeano de Central y Cobos por izquierda, buscando mayor superioridad numérica, mayor manejo de balón pero no se encontraban los caminos. Ya a esta altura podía decirse que Unión era más que Godoy Cruz pero no para romper el empate.

Esporádicamente, un cabezazo al lado del palo de Ayoví terminaría en córner, en una jugada propia de otro partido. Otro partido fue desde el minuto 38, cuando jugando una correcta ley de la ventaja, Abecasis la peleó y se la dejó en el área grande al Morro García que no dudó y la mandó a guardar. Otra vez Abecasis siendo pieza clave en el ataque bodeguero.

El primer tiempo se iba. Los jugadores ya partían al túnel del entretiempo con el ataque tatengue como protagonista. Solo iba a quedar espacio para un centro del Morro a las manos de Nereo.

La segunda mitad encontró a Godoy Cruz más concentrado. De entradita, a los siete minutos se complementaron los morenos. Desde la oreja izquierda, un córner de Pol Fernández cayó directo al corazón de área, recibió el Morro y se la regaló a Ayoví que solo la sopló con el pie derecho. El Tomba se ponía 2-0.

El transcurrir del segundo tiempo lo mostró a Godoy Cruz más envalentonado. Con la posesión del balón, el crecimiento de juego se vio a las claras. Y esa tenencia lo demostró peligroso y con mayor adrenalina a la hora de atacar. Cerca de los 23’ el Morro tuvo el tercero después de evadir defensores del visitante y hasta el arquero. Pegó en el palo.

Unión seguía yendo adelante, con más faltas que ideas pero iba al fin en busca del descuento que hasta el momento le era esquivo. Pero, desde los 30’ la claridad de Unión se hizo presente. Administrando bien el balón, Rey tapó un mano a mano cuyo rebote fue largo y por esas cosas del destino, un zapatazo violento de Godoy marcó el descuento visitante. El tren del partido surcaba el minuto 32.

Lo que se creía, terminó pasando. Ahora el protagonista era el elenco santafecino que en la gamba de Gamba tuvo el empate que besó el poste izquierdo de Rey. Ahora el profundo, el que inquietaba era Unión que había mandado más tropa a la delantera buscando la igualdad bajo una lluvia interminable de silbidos.

Y esta muestra de desacuerdo por parte de los hinchas contaba que Unión hacía méritos para igualar el juego. Desde dos tiros de esquina, Unión puso en serio peligro el resultado. Godoy Cruz estaba totalmente metido atrás y el blanquirojo atacaba con demasiada gente. Sumado a eso, el Tomba las que tenía las desperdiciaba y tanto Méndez como la gente empezaban a impacientarse.

Todos, con el corazón en la boca fueron viendo como pasaban los minutos hasta el desenlace final del juego. Una vez más Godoy Cruz terminó sufriendo un partido en el que sobre el final, quedó claro que no era el resultado merecido.

Los goles