Luchó hasta el final, pero pagó caro los errores

El Globo defendió mal y perdía 3 a 0 en el Monumental de Lima. Pese a tener un hombre menos, Domínguez movió el banco y Ábila descontó en dos oportunidades. Huracán quedó a tiro del empate, pero no pudo ser. Los de Parque Patricios merecieron más, pero la victoria quedó para Sporting Cristal.

Luchó hasta el final, pero pagó caro los errores
Risso no puede vencer al arquero peruano. (Foto: Conmebol)

Perder nunca es bueno. Jamás. Pero no hay ni un quemero que no se haya quedado conforme con la entrega de su equipo en el Estadio Nacional de Perú. Con una desventaja de tres goles en el marcador, y un jugador menos en el campo; Huracán buscó el empate con todo lo que tuvo: le faltó poco, pero de esa manera obtendrá más alegrías que tristezas.

Desde Eduardo Domínguez hasta el último jugador del plantel repiten hasta el cansancio la misma frase: "La prioridad es el torneo local". El Globo está muy comprometido con el descenso y el objetivo más importante es salvar la categoría. Por eso, de cara a la seguidilla de encuentros que arrastra (y que se le viene), el técnico quemero eligió guardar varios titulares en el duelo ante Sporting Cristal.

San Román, Balbi, Bogado, Romero Gamarra y Ábila vieron desde el banco de suplentes el extraño primer tiempo de Huracán. Los de Parque Patricios dominaban al conjunto peruano y tenían las chances más claras. Primero, le ahogaron el grito a Fritzler abajo del arco. Luego, Espinoza reventó un palo con un tremendo derechazo. El 7 volvió a ser bravo y estaba indomable. Encima, las pelotas paradas a favor lastimaban a los locales. 

Todo era a pedir del Globo, sólo faltaba el gol. Y el tanto llegó, pero para el equipo contrario. En el mejor momento de los de Domínguez, Luca Sosa erró en un marcaje, Calcaterra desbordó y Costa la empujó. 0-1, ventaja celeste.

Huracán sintió el simbronazo, pero siguió buscando. Cazulo debió irse expulsado por una patada criminal a Miralles, pero a consideración del árbitro paraguayo Mario Diaz (de regular arbitraje) de Vivar sólo fue amarilla. No hubo demasiado tiempo para la reacción quemera, porque el lado izquierdo de la defensa quemera nuevamente flanqueó y Silva definió sin problemas ante Marinelli. 0-2 en 35 minutos.

El 100% de efectividad en las llegadas peruanas liquidó al Globo. El resto de la primera etapa estuvo de más. Sólo quedó tiempo para una durísima infracción contra Fritzler, que debió abandonar la cancha. El juez, nuevamente, sólo amonestó.

Para el complemento, Eduardo Domínguez movió el banco. Desarmó el doble cinco, poniendo a Bogado y a Ramón Ábila. Lamentablemente, el nuevo planteo no tuvo mucho tiempo en cancha: a los 10 del segundo, Luca Sosa cometió un penal y se fue expulsado. 0-3 en el marcador y con uno menos, panorama nada alentador.

Al minuto, Wanchope aprovechó una desatención peruana y colocó el 1-3. El gol significó un envión anímico para todo el equipo quemero, que fue con todo por la hazaña.

Miralles le dejó su lugar a un interesante Romero Gamarra, quien rompió la defensa del Sporting en varias oportunidades con sus pases en profundidad. Desde un pase del Kaku, Ábila tuvo otro mano a mano, pero Penny le ahogó el grito. Al minuto, nuevamente se vieron las caras: esta vez ganó Ramón, picándosela por encima de la humanidad del arquero. 2-3, con 15 minutos por delante.

A partir de allí, el Globo fue con todo por el sueño. Desprotegió su arco e intentó llegar de cualquier forma al empate: lo tuvo Espinoza y le taparon el remate, lo tuvo el Rolfi y se le fue largo el control. 
Pese a todo el esfuerzo realizado, la victoria quedó en suelo peruano. Ahora, el Globo deberá enfocarse de lleno en el torneo local: se le vienen fechas claves en la lucha por no descender. 

La Copa Libertadores se reanudará en Abril. Tras tres jornadas disputadas en el grupo 4; Atlético Nacional (9 pts) prácticamente selló su pase a octavos al vencer a Peñarol (1 punto).  Los peruanos (4pts) se acomodaron con la reciente victoria, mientras que el Globo (3pts) promete dar pelea hasta el final. Los de Parque Patricios tendrán casi un mes para enderezar su rumbo en el torneo local y recuperar lesionados; para luego sí, intentar conseguir el pase a la próxima fase.