El retiro de un grande

Un día como hoy pero de 1998, Vélez Sarsfield le ganaba a Independiente por 3-0, en lo que sería el último partido como profesional de Jorge Burruchaga.

El retiro de un grande
Burruchaga convierte el gol que le dio a Independiente la Libertadores 1984. FOTO: Elrojoesmipasion.

"¿Por qué no traes al 8, que es un fenómeno?". La frase pertenece a Antonio Alzamendi, excelente delantero uruguayo que brilló en Independiente y luego fue campeón del mundo con River Plate. El receptor de aquel pedido/consejo fue Julio Grondona, por entonces Presidente del Rojo.

Jorge Burruchaga demostraba en Arsenal de Sarandí que tenía grandes condiciones. Jugaba con mucha frecuencia en el costado de la defensa, pero su velocidad y buen criterio para manejar la pelota lo hacían desempeñarse con normalidad en el mediocampo. En 1982, "Burru" arribó a Independiente. Al año siguiente, gritó campeón del Metropolitano 1983, en el que fue el goleador del equipo con 15 tantos. El gol fue una de sus grandes cualidades. Llegaba con facilidad a zonas de definición, y aprovechaba al máximo el tener a Ricardo Bochini jugando al lado suyo. Por ejemplo, en 1984, fue "Burru" quien tras una magistral asistencia del "Bocha", tocó a la red para que Independiente le gane 1-0 al Gremio en Brasil. Fue el gol de la última Copa Libertadores conquistada por el cuadro de Avellaneda. A fin de año, y en Japón, el ex Arsenal también se dio el lujo de levantar la Copa Intercontinental, tras vencer 1-0 al Liverpool.

Tan amigo del gol fue Burruchaga que Diego Armando Maradona lo puso a correr de cara al gol en la final de México 1986, ante Alemania. El ídolo de Independiente definió con jerarquía y le dio a Argentina su segundo titulo mundial.

En Independiente, Burruchaga jugó 235 partidos. Marcó 72 goles y obtuvo 5 títulos.

Tras jugar 10 años en el fútbol de Francia, Burruchaga retornó a Independiente en 1995 para jugar sus últimas tres temporadas como profesional. Sin la explosión de sus años jovenes, tuvo menos gol pero más sapiencia. En la mitad de la cancha fue un organizador experimentado que participó de otras dos conquistas internacionales: la Recopa Sudamericana 1995 ante Vélez y la Supercopa 1995. Justamente, en un choque ante Vélez, Burruchaga dijo adios al fútbol profesional, luego de ganarse el mote de ídolo en Independiente.