Descontrolado

Cambios inesperados, rendimientos muy bajos y muy altos a la vez, cambios constantes en el resultado y un gol anulado en el último minuto. El Rojo se trajo un empate de La Plata luego de un muy extraño partido que se ha de analizar (más o menos).

Descontrolado
Descontrolado

Se hará el mayor esfuerzo lo posible para tratar de explicar lo que pasó en el Bosque, paciencia.

Vamos por partes, arranquemos con los cambios: Vitale por Aquino y Benitez por Fernández ¿Por qué sacar al delantero de mejor momento del plantel para poner a Benitez? ¿Por qué sacar a Aquino (de buenos partidos a pesar de lo mucho que lo insultan) para poner un 5? ¿Por qué Vitale y no el Torito? ¿POR QUÉ? Bueno, suspuestamente esto era para darle más libertades a Méndez y Ortiz en el medio y jugar con tres delanteros: Benitez y Rigoni como extremos, más Vera en el centro del ataque. De esta manera se pretendía ganar una mayor posesión con Ortiz y Méndez manejando los tiempos y que Vera sea abastecido por Rigoni arrancando desde la derecha y Benitez desde la izquierda.

¿Qué salió de esto? En el primer tiempo nada. En ataque los tres delanteros quedaron cortadísimos del resto del equipo, Rigoni perdió sorpresa arrancando como extremo, Benitez siguió tratando de atravesar la materia como si fuese un mutante de X-Men y Vera estuvo muy solo. En el medio Méndez y Ortiz estuvieron muy imprecisos, sobre todo Jesús que jugó con una displicencia incomprensible; y Vitale estuvo perdido todo el primer tiempo, no marcaba, no era salida, no distribuía bien, no nada. 

En defensa el retroceso fue espantoso, Vitale quedó muy solo (sorpresivamente) y lo pasaban por todos lados. Ortiz y Méndez nunca volvieron para ayudar a Toledo y Tagliafico. A veces parecia que eran los cuatro defensores del Rojo contra el mundo. Gimnasia llegaba muy fácil al área y Pellerano y Cuesta tenían que andar apagando incendios todo el tiempo.

El segundo tiempo arrancó con un cambio, Aquino por Rigoni. A priori parecía una modificación sumamente innecesaria porque no cambiaba en nada el esquema, en lugar de Rigoni, quien iba a ocupar la banda derecha era Aquino, nada más, todo seguía igual. Sin embargo el Negro volvió a jugar muy bien y cambió por completo al equipo de Pellegino. El primer gol es todo de él, encara solo a la defensa y le pone el pase exacto a Benitez que sólo tuvo que tocar al gol.

Del gol de Benitez en adelante todo fue un caos. Al instante ingresó Fernández en lugar del Marciano Ortiz e Independiente logró el empate luego de una avivada en un córner. De ahí en más Gimnasia pierde la su linea de juego, se desordena, el Rojo empieza a animarse más, se junta, toca, recupera la confianza. Pero cada vez que Independiente la perdía en ataque, era una contra mano a mano de Gimnasia. El medio ya no existía, era una zona deshabitada, hasta las posiciones comenzaron a cambiar, de repente te podías encontrar a Fernández jugando de 8 o a Aquino de doble 5.

El 3-2 del Lobo llegó en un momento donde Independiente ya parecía algo cansado y no podía hilvanar ninguna buena jugada en ataque. Se habían intercambiado los roles y ahora quien iba  de manera desordenada era Gimnasia y quien contraatacaba era el conjunto de Pellegrino. Además el cambio del DT al sacar a Vitale para poner a Rodriguez pareció darle el indicio a los jugadores de que el empate no estaba mal y por eso comenzaron a retroceder en el campo.

Una vez que Gimnasia pasó a ganarlo de vuelta Cuesta se transformó en Lothar Matthäus y fue el motor del Rojo en esos últimos minutos. Anticipó todas y cada una de las jugadas, pasó al ataque, se mandó de 9, de hecho el córner del que llega el 3-3 viene por una gran jugada de él. Lamentablemente el poder de Victor llegó hasta ahí, pues le anularon el 4-3 en la última jugada.

¿Pude explicar lo que pasó más o menos? Espero que si. Fue el partido más desordenado (y quizás el peor planteado también) en la era Pellegrino que parece estar llegando a su fin. El empate dejó a Gimnasia por arriba de Independiente en la tabla y esperemos que la próxima semana se vuelva al triunfo así la insatisfacción del hincha por los resultados no genera una mini crisis institucional.