Como corresponde

Independiente cerró el torneo como debía hacerlo: con un buen triunfo en su visita a Quilmes. Fue 3-0, pero la diferencia pudo ser más abultada.

Como corresponde
Como corresponde

El plantel de Quilmes atraviesa momentos dificiles: meses sin cobrar, promesas incumplidas y muchos días sin entrenamiento. En el fútbol de alto rendimiento, eso puede costar caro. Más aún si en frente hay atacantes de mucha velocidad y vértigo. Emiliano Rigoni, Martín Benítez, Domingo Blanco, Leandro Fernández y Diego Vera dejaron en evidencia su ventaja fisica para que Independiente se ponga rápido en ventaja, por intermedio de un zurdazo cruzado de Rigoni. Apenas unos minutos más tarde, otro pase filtrado encontró al cordobés y fue Vera quien empujó a la red.

Independiente fue muy superior a Quilmes desde el minuto cero; más allá del dificil momento que atraviesa el "Cervecero", los conducidos por Fernando Berón hicieron bien sus deberes, como ante Arsenal de Sarandí (2-0). Es una buena noticia el funcionamiento del equipo con un sólo volante central, una de las grandes críticas a Mauricio Pellegrino. Quizás el contexto hace que el encuentro no sea un gran parámetro, pero también ante Arsenal se habían visto mejoras.

Víctor Cuesta fue quien puso el 3-0 con un cabezazo. El defensor central atraviesa un gran presente, y Hernán Pellerano le cedió la cinta de capitán luego de conocerse que Cuesta jugará la Copa América con la Selección Nacional. Será importante para Independiente poder retener al zaguero central.

El segundo tiempo estuvo de más: Independiente bajó la marcha y Quilmes mostró mucho orgullo para emparejar el trámite. Sirvió para dar minutos a otros jugadores. Rodrigo "Droopy" Gómez ingresó con muchas ganas y tuvo dos ocasiones para marcar su gol; Gastón del Castillo mostró su verticalidad y también estuvo cerca de su bautismo de gol en Primera; mientras que a Germán Denis se lo vio con demasiadas ganas de volver a convertir. Quizás algo nervioso y apurado, pero entendible: los goleadores viven del gol.

Se terminó un torneo decepcionante para Independiente. No se pudieron conseguir los objetivos y todo terminó en la salida de Mauricio Pellegrino. Ahora, con la llegada de un ídolo como Gabriel Milito, las esperanzas se renuevan. Además del nuevo torneo, habrá Copa Argentina y Copa Sudamericana. Más opciones para calmar la necesidad de titulos que tiene el hincha.