Una dupla letal

Kevin Durant (33+8) y Russell Westbrook (30+8+12) destrozaron a los Warriors y Oklahoma se pone 2-1 arriba en la final del Oeste; los Thunder vencieron 133-105 a Golden State, que nunca encontró el camino y que dejaron muy solo a Stephen Curry (24+5), que tampoco tuvo una actuación como se esperaba. Ahora, el martes, también en el Chesapeake Arena, de Oklahoma se jugará el cuarto juego, que será determinante.

Una dupla letal
Ellos dos, KD y Westbrook, los dueños de una noche fantástica. / Foto: NBA.
Oklahoma City Thunder
133 105
Golden State Warriors

Cuando estos dos monstruos están encendidos, parece que no hay nada que se pueda hacer; y así fue. El alero y el base de Oklahoma City Thunder hicieron lo que quisieron en el tercer partido de la final de la Conferencia Oeste. Kevin Durant fue la gran figura de la noche, con 33 puntos (10/15 de campo y 12/12 en libres), ocho rebotes, tres tapones y un +36 en cancha; seguido de Russell Westbrook, que logró un doble-doble, de 30 puntos (10/19 intentos y 9/11 en libres) y 12 asistencias, además de ocho rebotes y +41 en balance. Ellos, en un excelente nivel, lideraron a los Thunder a aplastar 133-105 a Golden State Warriors, en el Chesapeake Arena, y ponerse 2-1 arriba en la serie.

Oklahoma ganó un partido clave en la serie, ya que con el primer partido ganado de la final, en Oakland, se mantiene arriba y el próximo encuentro será (nuevamente) local. Sumado a la tremenda dupla de los Thunder, Serge Ibaka añadió 14 unidades (6/13) y ocho rebotes, con un +42 de balance. En cambio, los dirigidos por Steve Kerr volvieron a mostrar problemas defensivos, como en el primer juego; Stephen Curry sufrió el partido de a momentos y sus compañeros no lo ayudaron. El MVP estuvo flojo, aunque fue el máximo anotador de su equipo con 24 unidades (7/17 de campo y 7/8 en libres), cinco rebotes y tres asistencias, además de un increíble -39 en cancha. Klay Thompson tuvo chispazos pero ha tenido una actuación decepcionante: 18 puntos (8/19), tres pérdidas y un -41 en campo, en donde se lo vio sufriendo en la marca.

Sin embargo, para los Warriors no fue lo peor la derrota, sino por como se dio; en algunos períodos estuvo muy por debajo en los tiros de campo y flojo en defensa. En los primeros tres cuartos recibió 117 puntos, una marca bestial, sumado además de que se fue 117-80 al finalizar el tercer período, y en el último parcial, Billy Donovan puso la segunda línea, donde Golden State descontó para el dilapidario 133-105 final. Draymond Green sufrió contra Steven Adams (8+5) y Enes Kanter (10+12 -seis ofensivos-), en defensa y mucho más en ataque; sumó tan solo seis puntos (1/9 de campo), tan solo cuatro rebotes para un jugador que es muy fuerte en el juego interno, y tres asistencias, aparte del tremendo -43 (peor marca en 10 años de playoffs). Por otra parte, el ala-pivot puede ser sancionado por una patada a Adams, donde disputaba un balón y terminó golpeándolo al pivot en la entrepierna.

Ahora, los Warriors deben contratacar rápidamente si quieren seguir con intenciones de defender su anillo; el martes, en el Chesapeake Arena será la primera oportunidad, aunque de perder quedaría muy complicado su pasaje a la final de la NBA. El quinto juego será el jueves, en el Oracle Arena, donde Golden State prácticamente no había perdido en la temporada y los Thunder ganaron en ese difícil estadio en el primer juego. De haber sexto encuentro, será nuevamente en Oklahoma, el sábado; y de necesitarse un séptimo (y final) partido, será en Oakland, el domingo 30 de mayo.

Pese a este difícil panorama que se le presentó a los últimos campeones, todavía hay esperanzas; y las hay debido a que esta es la tercera vez que se encuentra 1-2 en una serie de playoffs en los últimos dos años, y en ambas ocasiones venció 4-2.