Refuerzos oficiales

Damián Martínez y Juan Sánchez Miño firmaron sus respectivos contratos con el club.

Refuerzos oficiales
Foto: Independiente

Esta tarde, Independiente sumó dos nuevos jugadores a su plantel cuando Juan Sánchez Miño y Damián Martínez se reunieron con el presidente Hugo Moyano para poner su firma y, de esta manera, oficializar su vinculo con el Rojo por cuatro años.

Martínez, ex Defensa y Justicia, hace varios días que viene entrenándose con el plantel bajo las órdenes de Gabriel Milito. Incluso ha jugado en algunos de los amistosos de pretemporada que disputó el club de Avellaneda. El puesto de lateral derecho fue uno de los primeros que pidió reforzar Milito debido a la irregularidad que venía mostrando Gustavo Toledo; no obstante, aún no está claro cual de los dos tendrá un lugar entre los once titulares la primer fecha del campeonato.

Martínez es un jugador con mucha proyección, que va muy bien al ataque; una característica que seguramente tuvo en cuenta el DT a la hora de dar el sí para su llegada. De mantener el 4-3-3 que viene utilizando Milito en los amistosos, la ayuda que los laterales le puedan brindar tanto a los mediocampistas como a los extremos, será vital. El ex jugador del Halcón viene con mucha continuidad y de tener un buen torneo en el club de Varela, pero ahora deberá demostrar que tiene el carácter suficiente como para que no le pese la camiseta.

El de Sáchez Miño es un caso diferente. El mediocampisa zurdo viene de tener un paso bastante irregular por Cruzeiro, donde, a pesar de haber jugado varios partidos, nunca se logró afirmar en el equipo titular. La mejor versión que vino de él fue quizás en sus primeros meses en Boca Juniors, donde sorprendió a todos por su pegada, su elegancia y la capacidad para jugar tanto de 3 como de 11. Luego, el zurdo se definió claramente como mediocampista y comenzó a jugar allí.

En Estudiantes de La Plata jugó la mayoría de los partidos como volante por izquierda e incluso algunos pocos como doble cinco. Ya sabe lo que es jugar en un grande y las presiones que eso acarrea; si Milito logra que deje de ser tan irregular (o lagunero, mejor dicho) Sánchez Miño puede llegar a ser una de las piezas claves en el funcionamiento del equipo.