El desafío de Independiente en lo que resta del 2016.

Cómo queda Independiente luego de la eliminación en Copa Sudamericana.

El desafío de Independiente en lo que resta del 2016.
El desafío de Independiente en lo que resta del 2016.Foto: Club Independiente

¿Cómo queda Independiente después del resultado ante Chapecoense? Mal, obviamente. Golpeado. Ya lo dijo el propio Gabriel Milito en conferencia de prensa: “Cuando no conseguís el objetivo sentís tristeza. Todos los jugadores y la gente tenia la ilusión de seguir. Sentimos una gran pena".

Independiente mostró los mismos errores que en el partido de ida en el Libertadores de América: falta de regularidad en el juego asociado, muy poca contundencia en el área rival y se repitieron algunos bajos niveles en futbolistas determinantes como Cristian Rodríguez y Jorge Ortiz. A esas tres falencias mencionadas también se le sumaron algunos desacoples defensivos que permitieron a Chapecoense estrellar un par de tiros en los palos. Fue uno de los peores partidos en la Era Milito y desgraciadamente terminó en la eliminación de la copa por tiros desde el punto penal.

El Rojo arrancó la temporada con un plantel que parecía corto para pelear tres competencias, pero al día de hoy sólo le quedan posibilidades en el torneo local. La temprana eliminación ante Defensa y Justicia en el inicio de la temporada y la posterior caída ante el equipo brasileño lo deja a Independiente con un plantel, desde los nombres, más que apto para posicionarse bien arriba en la tabla de posiciones.

La Copa Argentina era un objetivo importante porque daba un cupo de ingreso a la Copa Libertadores, los partidos a jugarse eran pocos y el club nunca había podido ganarla; sin embargo se le volvió a negar y sólo quedaban dos caminos por recorrer. La Sudamericana era, tal vez, la competencia más importante por tratarse de una copa internacional y porque también era una forma de ingreso a la Libertadores; no obstante, luego de dos muy buenos partidos ante Lanús siguieron dos muy malos ante Chapecoense y ahora al Rojo le queda nada más que el campeonato local para jugar. Al ser un torneo largo, la definición de éste recién se dará el año que viene, por lo que de acá a fin de año el objetivo de Independiente debe ser terminar (cuanto menos) entre los cuatro primeros de tabla antes del receso de verano.

A este Independiente sólo le queda mejorar. Mantener algunas cosas que están bien como la dupla central y el 5. Obtener más profundidad en la subida de los laterales para que no pasen sólo por pasar y encontrar un número 4 que sea de confianza, ya que Toledo viene con mucha irregularidad en los rendimientos. Encontrar un par de volantes que puedan acompañar al Torito Rodríguez, puesto que Ortiz y el "Cebolla" Rodríguez no parecen ser los indicados para esos roles o no se han acostumbrado a jugar en esa posición todavía, ninguno de los dos se cierra para posicionarse como enganche y meter un pase filtrado, ambos parecen muy estáticos y muy pocas veces rompen líneas o llegan por sorpresa al área rival.

Y por último, lograr una mayor conexión en el tridente de ataque, muchos de los ataques de Independiente parecen estar condicionados sólo a un momento de habilidad de Rigoni, Benítez, Meza o Vera; en escasas ocasiones pudimos ver a los tres juntarse para generar una jugada de peligro. Por momentos se puede ver retazos de esa idea que propone Milito, ese juego asociado con posesiones largas y pases cortos y de primera una vez que se llega a 3/4 de cancha, pero el problema reside allí, son sólo momentos, jugadas aisladas, aún no se logra llevar a cabo ese juego durante una buena cantidad de minutos. Ese el principal desafío que deberán enfrentar Milito y sus dirigidos en estos meses que le quedan al 2016.