Los clásicos se ganan

Independiente no jugó bien en su visita a Racing, pero logró un triunfo histórico con una alineación que no incluyó a sus mejores jugadores.

Los clásicos se ganan
Foto: La Nación.

Se habló mucho sobre lo que debía hacer Ariel Holan. Finalmente, el entrenador optó por guardar a los habituales titulares de cara al trascendental choque del martes, ante Libertad de Paraguay. Así las cosas, el once inicial se desplegó en un 4-2-3-1 que a pesar de no contar con las principales figuras, alineaba nombres que daban lugar a la esperanza de lograr un buen resultado.

Pero lo cierto es que Independiente no pudo hacer pie en los primeros minutos. La pelota era propiedad de Racing, que con sus dos líneas de cuatro buscaba plasmar un estilo muy práctico, de ataques por los costados con laterales muy arriba. El Rojo resistió sin mayor dificultades: en el área, Fernando Amorebieta se erigía como muralla. Nicolás Domingo ayudaba para que los centrales no quedaran mano a mano ante los dos delanteros de Racing, y Jonás Gutiérrez hacía gala de su físico para incomodar en cada lugar de la cancha. El equipo local tenía la pelota, pero Independiente lograba ensuciar los ataques, no dejarlos llegar a buen puerto. Para llevar a cabo el plan inicial faltó más presencia de Walter Erviti, y que los extremos -Lucas Albertengo y Juan Manuel Martínez- ayuden en carriles centrales y propicien la proyección de los laterales.

Leandro Fernández se inventó un golazo para poner a Independiente en ventaja, y a partir de allí el sacrificio fue la base para consolidar el triunfo. Mucho más aún luego de la expulsión de Rodrigo Moreira, a quien el clásico y la difícil tarea de lidiar ante Lautaro Martínez le quedó grande. En ese contexto, los puntos altos se hicieron aún más altos. Amorebieta, Nicolás Tagliafico, Domingo y Gutiérrez continuaron por la buena senda. A ellos se les agregó un despliegue conmovedor de Martínez y sobre todo, Albertengo. Por su parte, en su soledad, Fernández casi amplió el marcador con un gran tiro libre y luego sobre el final dio una buena asistencia al "Burrito".

Con más corazón que fútbol. Con una formada improvisada. Con los tres cambios realizados por obligación. Contra todo el cansancio de los últimos minutos. Así y todo, Independiente logró un triunfo histórico que le permite seguir escalando en la Superliga y sobre todo, llegar con un gran envión anímico de cara al partido del martes, donde buscará la clasificación a la final de la Copa Sudamericana.