Jorge Almirón, el secreto de sus ojos

Llego a Lanús para reemplazar a un técnico campeón, dejo ir a un histórico pero trajo refuerzos para lograr el campeonato y decidió darle la titularidad a dos jugadores claves.

Jorge Almirón, el secreto de sus ojos
Jorge Almirón celebra su primer campeonato como técnico. Foto: El Liberal

"Yo quería venir acá, cuando se me dio la oportunidad ni lo dudé. Creo que acá puedo desarrollar mi trabajo. Ojalá pueda estar mucho tiempo y le pueda sacar provecho a los jugadores" fueron las primeras palabras en conferencia de prensa de Jorge Almirón apenas asumió a Lanús. El entrenador, venía a reemplazar a Guillermo Barros Schelotto campeón de la Copa Sudamericana por el cual la dirigencia prefirió no renovarle.

Por estos motivos, el hincha de Lanús miraba de reojo la llegada de Almirón y encima unas de las primeras medidas fue dejar ir a unas de las figuras del campeonato anterior como lo fue Matías Fritzler: “No es la clase de volante que necesito en mi equipo” manifestaba el entrenador cuando se le consultaba por el Polaco

Las llegadas de Sand, Marcone y Gómez más la titularidad a Miguel Almirón y Monetti fueron las mejores dediciones del entrenador.

Almirón supo ver que jugadores le hacía falta al Granate, sin dudas el primer apuntado fue José Sand. En los torneos anteriores Lanús venía haciendo buenas campañas, pero no contaba con un goleador. Las malas decisiones para incorporar le prohibieron al Grana consagrarse campeón en años anteriores, como la llegada de Denis Stracqualursi con poco fútbol o terminar utilizando a Lucas Melano como delantero de área por la salida de Santiago Silva.

Desde afuera, Almirón vio que a Lanús le faltaba quien la empuje y si se habla de hacer goles, Sand es el indicado. Con la llegada del Pepe, el hincha se empezó a ilusionar. Sand se emocionaba por volver a su casa, el simpatizante con verlo brillar. Luego aparecieron las primeras sorpresas del mercado, como el arribo de Iván Marcone y José Luis Gómez. El primero de buenos partidos en Arsenal, mientras que el lateral no era tenido en cuenta en Racing. Y a su vez, retornaba al equipo un emblema como Agustín Pelletieri que no jugaba en Tigre pero Almirón le dio el visto bueno.

No descubrimos nada al decir que de los refuerzos traídos por el entrenador todos tuvieron su éxito. Sand, terminó siendo el goleador con 15 conquistas en 17 partidos, Marcone la pieza clave del mediocampo, Gómez el mejor lateral derecho del país en la lista de la Selección Argentina para los Juegos Olimpicos, mientras que Pelletieri fue la clave dentro del grupo y hasta el encargado de la charla antes de la final.

Almirón y Lanús nunca cambiaron la forma de jugar. Ni perdiendo ante Racing y tampoco en la final.

Pero eso no es todo, ya que el entrenador se decidió por volver a colocar en el equipo titular a Fernando Monetti en lugar de Matías Ibañez. “La llegada de Almirón me hizo bien, no solo me dio confianza apenas asumió sino que mejoró mi juego, me agregó cosas que no sabía” fueron las palabras del ex arquero de Gimnasia de La Plata.

Como si fuera poco, el técnico decidió meter mano en el equipo en el partido más importante del semestre, frente a San Lorenzo en la final. Decidió dejar de lado a otro jugador que llegó al equipo con él como es Pablo Mouche para incluir a Junior Benítez y esté le pago abriendo el marcado caminando a la gloria, tras un corner que el propio Almirón pidió que lo hagan rápido. Pero esta no fue la primera vez que gana un partido con un cambio, lo había hecho en el clásico ante Banfield al poner a Víctor Ayala tras quedar el Granate con uno menos y fue el propio paraguayo quien abrió el marcador.

Lanús apostó a un entrenador que estaba mal visto en el fútbol argentino, quizás por un mal paso en Independiente o por unirlo a las contrataciones basadas a un representante. Pero la verdad, Lanús apostó a un profesional que desde un principio supo cual es el estilo de juego Granate, le incorporo 4G al equipo como una persona lo hace al celular y fue justamente con esas “G” que terminó logrando el título Granate. Ganar, Gustar y Golear.