Santo remedio

Patronato hilvanó hasta el momento 3 triunfos en fila y eso no es pura casualidad sino que es gracias al cambio de esquema que efectuó Rubén Darío Forestello.

Santo remedio
Forestello, principal hacedor de esta racha. Foto: Superdeportivo El Once

Patronato resurgió, volvió a nacer en la cancha. Hace 3 partidos sólo consigue victorias. Ya dejó olvidado el pésimo arranque de torneo con 1 punto de 15 posibles. Pero esta cadena de victorias tiene sus causas y eso es porque se cambió el esquema del equipo.

Rubén Forestello en la previa del partido contra River Plate había dejado entrever que manejaba la posibilidad de cambiar el esquema debido a que sus dirigidos se quejaban de la forma y en las posiciones que los ponía el DT. Por esa razón, se dejó atrás el 4-3-3 y se pasó al 4-4-2, la formación que más fruto da en el futbol y en este caso no fue la excepción. Patronato atendió a River una vez más, luego consiguió la tan ansiada primera victoria como visitante en Primera contra Colón en Santa fe y ayer su víctima fue el Banfield de Julio Cesar Falcioni, que nada pudo hacer ante las sólidas líneas del plantel Rojinegro.

Esta nueva táctica no sólo trajo buenos resultados sino que derivó en un cambio de actitud. Dejaron de lado ese pozo anímico donde se encontraban y salieron adelante y ayer se pudo visualizar que el conjunto de Paraná logró una sintonía de pelear hasta la última pelota. Otro punto a favor es que el equipo se soltó, Forestello construyó un equipo más compacto, que juega y busca la devolución. El ejemplo claro es el del chileno Gonzalo Espinoza, que tuvo el mejor partido desde su llegada al Patrón y se lo vio preciso con sus pases y muy activo para ir en búsqueda de la pelota, señal que deja tranquilo al DT que insistió mucho por un jugador que si empieza a tener estas actuaciones logrará ser una pieza fundamental. El mediocampo fue otro punto donde se tocó, un mediocampo donde sólo batallaba Damián Lemos y ahora el técnico decidió sumar un jugador más para que pelee no sólo en el medio sino por las bandas y dar lugar para desarrollar juego por los extremos en el ataque.

Este equipo ahora pasó a ser un equipo que mete miedo y Talleres de Córdoba deberá tener cuidado de no llevarse un resultado adverso ante un Patronato que sabe a lo que juega, gana y se consolida en la tabla y se aleja en los promedios de la zona de descenso.