Continúa la remontada

Quilmes superó 2-1 a Vélez en el José Amalfitani por el postergado de la Fecha 7 y sigue escalando posiciones. Los dirigidos por Alfredo Grelak ya suman dos victorias consecutivas y comienzan a corregir el mal comienzo de año.

Continúa la remontada
Romero y Mansilla se abrazan en el 2-1. Cubero pedía offside de Chirola.

Hace ocho días, Quilmes atravesaba un delicado momento: sumaba cuatro puntos en seis fechas, recibía a San Lorenzo en un partido más que difícil, aún no había ganado en lo que iba del torneo y a esto se le sumaba el problema con el pago de sueldos a los jugadores que derivó en la decisión de no concentrar para el encuentro. Sin embargo, Alfredo Grelak dio en la tecla justa y despertó a un equipo que parecía dormido. Sus dirigidos golearon a los de Pablo Guede por 3-0 y ayer extendieron su racha de victorias al darle vuelta el partido a Vélez en su propia cancha por 2-1 (goles de Ezequiel Rescaldani, que hizo inferiores en el club de Liniers y de Brian Mansilla).

"Hicimos un gran partido ante un rival que juega muy bien, es un poco atípico el hecho de no concentrar, pero las dos veces que no lo hicimos, ganamos, ante San Lorenzo y hoy en esta cancha que es muy difícil; esto ayuda y ante Gimnasia tenemos que ganar de nuevo", destacó Rescaldani, que luego aclaró que no gritó el gol por respeto al club que lo formó: "Yo salí de acá, viví cinco años estupendos, pero ya pasó, y me sirvió para crecer, ahora estoy en Quilmes muy contentó".

Así, el Cervecero llegó a seis partidos sin conocer la derrota, producto de cuatro empates y dos victorias (1-1 con Banfield y Olimpo, 2-2 con Patronato y Sarmiento, 3-0 contra San Lorenzo y 2-1 al Fortín). 

Sin embargo, no todas son buenas para el equipo del sur de la provincia de Buenos Aires. Finalizado el encuentro, el máximo referente y capitán del equipo, Rodrigo Braña, se refirió a las concentraciones que no se llevaron a cabo en los últimos dos partidos, disparó contra la Comisión Directiva y avisó que se va del club (le deben cuatro meses de sueldo): "Es una situación penosa, hay gente que no entiende nada, nosé si reir o llorar. Uno viene a disfrutar y así no disfrutás un carajo", y se mostró muy enojado con el vicepresidente Carlos Coloma: "Dice una cosa pero hace otra, ojalá que pague. Es un papelón. Te dan ganas de quedarte en casa. Son mis últimos partidos".

Luego del parate por las Eliminatorias, Quilmes visitará a Gimnasia el lunes 4 desde las 21.15.