Quilmes no reacciona y se hunde

El Cervecero volvió a perder, por tercera vez consecutiva, en su visita a Temperley por 2-0 en el Interzonal de la Fecha 11. Con goles de Cólzera y Romero, el Gasolero se impuso con claridad ante un rival que no responde y le empieza a preocupar el promedio.

Quilmes no reacciona y se hunde
Quilmes no reacciona y se hunde (Foto: La Refundación).

"No se puede regalar un tiempo en primera", dijo Alfredo Grelak al finalizar el partido. El DT de Quilmes se mostró muy enojado con la actitud que mostró su equipo en la primera etapa, en la que fue ampliamente superado por un rival que se encontraba antepenúltimo en la Zona 2.

Luego de alcanzar una racha de seis partidos sin perder, el Cervecero había logrado salir del fondo de la tabla y parecía haber enderezado su rumbo. Sin embargo, Gimnasia le cortó la racha con un frío 1-0 y su suerte comenzó a cambiar. Ahora arrastran tres derrotas consecutivas (Gimnasia, Arsenal y, ahora, Temperley), marchan anteúltimos en la Zona 1 (con tan solo 10 puntos en 11 partidos, uno por delante de Olimpo) y el promedio volvió a ser un problema para el equipo del sur de la provincia de Buenos Aires

Luego de un primer tiempo chato, en el que el local jugó mejor, llegó la etapa complementaria acompañada de los goles. A los 16 minutos, el uruguayo Damián Malrechauffe se fue expulsado por doble amarilla tras una patada infantil y dejó al visitante con uno menos en un momento crucial del partido. Cuatro minutos después, el técnino gasolero, Iván Delfino, la pegó con un cambio que cambió el curso del partido: ingresó Ariel Cólzera en lugar de Cristian Canuhé para patear un lindo tiro libre favorable para su equipo: besó la pelota y la puso pegada al palo de la barrera, inatajable para Dulcich. Finalmente, en el segundo minuto agregado de cuatro, Sebastián Romero guió un contraataque letal que terminó cambiando él mismo por gol. Fue 2-0 para Temperley, que suma tres puntos importantísimos para la lucha por la permanencia.

A pesar de la joyita que dejó el 10 de Temperley, el que se llevó todos los flashes fue su compañero Federico Crivelli. El arquero llegó a los 294 partidos y se convirtió en el jugador con más presencias en la historia del club. Por esto, recibió una placa antes del inicio del partido y atajó con una camiseta con el 294 en el pecho. Además terminó con la valla invicta, por lo que fue una tarde-noche redondita para el oriundo de José Mármol. Mientras el 1 festeja, Quilmes no reacciona y se hunde.