Lisandro López: "El empate significa sólo un punto"

El delantero se mostró contento por haber vuelto a convertir y salvó a Racing de la derrota, luego de haber recibido un centro de Romero e ingeniándoselas para tirar la pirueta y sentenciar el 1-1 final.

Lisandro López: "El empate significa sólo un punto"
Foto BAIRES

Lisandro López cambió la historia del clásico ante Independiente con una chilena histórica a los 44 del segundo tiempo, en un partido muy cerrado y parejo a lo largo de los 90 minutos. El delantero, que volvió a Racing esta temporada, ingresó en el segundo tiempo por Diego Milito y convirtió un golazo, su tercer gol en clásicos.

"Es lindo, es importante porque sirvió para conseguir el empate y más que nada porque hicimos un gran esfuerzo. Habíamos hablado antes del juego, y durante, que ante una adversidad debíamos mantenernos siempre en partido, no podíamos bajar los brazos al ir perdiendo y así fue. Hay mucho para mejorar, pero ya está la cabeza en el miércoles", manifestó el atacante de la Academia, minutos después de la gran jugada del clásico.

"Lo importante es que no nos resignamos. Habíamos hablado antes del partido que nos teníamos que mantener siempre en partido, sin bajar los brazos en caso de que estuviéramos perdiendo y así fue", agregó López, quien además marcó su primer tanto desde su vuelta al club de Avellaneda. "Tenemos mucho para mejorar y ya debemos poner la cabeza en el partido del miércoles (debuta Racing ante Bolívar en su grupo de la Copa Libertadores). Ojalá podamos hacer las cosas mejor".

A pesar del empate, el jugador que ingresó en reemplazo de Diego Milito y consiguió ser el salvador del equipo albiceleste, realizó una autocrítica sobre el rendimiento del equipo: "Nos faltó quizás trabajar ofensivamente y atacar un poco más. Pero creo que estamos en un proceso de mejora, donde buscamos adaptarnos a la idea del entrenador. Esto de hoy significa sólo un punto porque nosotros necesitamos ganar en el campeonato local. Aunque quizás fue bueno porque se dio en el final", finalizó el referente de área, quién jugó con dos de sus dedos de la mano vendada.