200 veces gracias

Sebastián Saja cumplió en el partido que La Academia empató 0 a 0 con Atlético Mineiro, 200 encuentros en Racing.

200 veces gracias
Saja tapó el penal en el partido contra Quilmes y le dio a Racing la ilusión | Foto: Fuente FM 89.9

"Olé, olé, olé, olé, Chino, Chino” corea el estadio entero cada vez que se dirige al arco que debe defender y él agradece con un aplauso. Nadie imaginó, cuando a mediados de 2011 llegó a Racing, que esta sería la secuencia que se repetiría todos los partidos. Tal vez nadie esperaba que se convirtiera en lo que es hoy: un referente para el plantel, un emblema para el club y uno de los jugadores más queridos y ovacionados por la hinchada.

Sebastián Saja cumplió en la ida contra Atlético Mineiro por los octavos de final de la Libertadores, su partido número 200 como arquero de La Academia. Más de cinco años pasaron desde su llegada , en los que le tocó atravesar todo tipo de situaciones. Algunas muy polémicas, como el enfrentamiento en el vestuario con su entonces compañero Teófilo Gutiérrez en 2012, o el  partido en el que Racing “fue para atrás” contra Quilmes, por el Torneo Final 2013.

Lo cierto es que en épocas de sequía futbolística y pocos resultados, Saja asumió la responsabilidad y se hizo cargo del equipo. Progresivamente y gracias a su constante  nivel y sus milagrosas atajadas, se ganó el cariño de la gente, que supo esperar a que llegaran las buenas. Y llegaron. El Chino fue fundamental en la obtención del Torneo de Transición 2014

Incluso, en uno de los encuentros más complicados y decisivos de ese campeonato, de visitante contra Quilmes por la decimosexta fecha, atajó un penal. Le dio una vida más a Racing, que jugaba un partido clave para poder pelear la punta. La Academia sufrió hasta el minuto 42 de la segunda parte, cuando Gustavo Bou puso el 1 a 0 y le permitió soñar con el título, que acabó consiguiendo.

También supo sacrificarse por el bien del equipo, como en la vuelta contra Guaraní, por los cuartos de final de la Libertadores 2015. Su compañero Leandro Grimi se había equivocado y le había dado un mal pase atras, Saja no dudó en derribar al delantero rival, para evitar un gol que los dejara prácticamente afuera. Indudablemente vió la roja pero su suplente, Nelson Ibáñez atajó el penal.

Tanto en los momentos difíciles, como en los alegres, dio todo de sí por Racing. Y aunque algunos hinchas pudieran cuestionarlo, son mayoría quienes le están enormemente agradecidos por su entrega y su actitud. Ya Diego Milito lo dijo cuando salieron campeones: “No hay dudas de que es el capitán de este equipo aunque no lleve la cinta”. 200 partidos bajo los tres palos de La Academia, 200 veces gracias le dice la gente.