El último rival

En la despedida de Diego Milito, Racing se enfrentará esta tarde ante Temperley en el Cilindro de Avellaneda. El Gasolero, de irregular campaña, viene de salvarse del descenso en la fecha pasada.

El último rival
El último rival

Si bien cumplió con su objetivo y se aseguró la permanencia en la primera categoría del fútbol argentino, luego de vencer por 2-0 a Newells como local en el Alfredo Beranger el pasado domingo, Temperley no está desarrollando un buen semestre y sus números no son los mejores. Hasta el momento, con 15 fechas disputadas, el Celeste acumula 16 puntos producto de 4 victorias, 4 empates y 7 derrotas.

En condición de visitante, el Gasolero arrastra 4 caídas de manera consecutiva y no gana fuera de su casa desde el 23 de febrero, cuando venció Atlético Rafaela por 2-1 en Santa Fe. Además, Temperley padece una racha de 6 derrotas en los últimos 9 partidos y con 14  tantos en el campeonato es uno de los equipos con menos goles a favor -solo está por delante de Argentinos, Sarmiento y Olimpo en este rubro-.

En la fecha 13° del Torneo Transición, Ivan Delfino, por entonces entrenador del gasolero, decidió dar un paso al costado y abandonar su cargo que quedó en manos de Gustavo Álvarez. Con su arribo como director técnico interino, el Celeste propuso un juego más ofensivo y dejó en el pasado el esquema 4-4-2 para adoptar un sistema 4-3-3 con Brandán y Esparza ocupando el rol ofensivo por los costados, aunque ambos siendo muy sacrificados a la hora de recuperar la pelota.

A pesar de los números adversos, Temperley será un rival del cual Racing deberá cuidarse. Los multitudinarios descensos que se esperan para el próximo campeonato obligan al Celeste a seguir acumulando puntos para engrosar el promedio y su técnico lo tiene en claro: "Ahora queremos ganarle a Racing", afirmó entusiasmado Álvarez entusiasmado tras la victoria de la última jornada ante Newell´s.

En su último partido en su carrera como profesional, Diego Milito se enfrentará por primera vez a Temperley. El escenario será un Cilindro de Avellaneda desbordante y el Príncipe intentará terminar su cuento con una última página feliz.