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Solo aplausos

El partido de esta tarde fue el último de Racing, en el torneo local, y de Milito que se retiró del cilindro con lágrimas en sus ojos y siendo ovacionado por su gente.

Solo aplausos
Abrazo de gol. Foto: Web

Racing venció 2-0 a Temperley en la última fecha de la Zona 2 del Torneo de Transición 2016; los goles los convirtieron Óscar Romero y Diego Milito, quien disputó su último partido en el Juan Domingo Perón.

Ambos equipos no jugaban por nada. La Academia quedo a mitad de camino en la lucha por quedar como líder de su zona y se fue temprano de la Copa Libertadores, mientras que el Gasolero había conseguido mantener la categoría luego de derrotar a Newell's. El motivo del partido era otro, éste era la despedida de Milito en el Cilindro de Avellaneda.

El partido para Racing arrancó de muy buena manera. Se adueñó de la pelota y comenzó a manejar los hilos del juego e incluso prefería volver a empezar usando pases hacia atrás que lanzar pelotazos a los dos puntas. Al conjunto dirigido por Facundo Sava se le abrió el marcador desde el punto del penal por parte de su ídolo. Luego, casi sin caer que el partido iba 1-0, Romero ponía el 2-0 después de que Federico Crivelli, arquero de Temperley, le tapara otro tiro dese los 12 pasos a Milito.

En el segundo tiempo Racing se retrasó un poco y perdió el medio. Temperley supo aprovechar esta situación y se apoderó del protagonismo, manejo la pelota pero no logro generar chances que compliquen al arco protegido por Sebastián Saja. Así fue hasta la entrada de Francisco Cerro,  volvía de una lesión en su bícep femoral derecho, que acomodo el medio e hizo que los de Avellaneda tengan más posecion. 

Basto que el árbitro, Nicolás Lamolina, pitará el final del encuentro para que todos los jugadores se acercaran a abrazar a Milito. Sí, todos los jugadores, incluidos los de Temperley saludaron y le brindaron al delantero sus felicitaciones. Además, la gente también acompaño durante todo el cotejo debido a que cada vez que el último gran ídolo académico tocaba la pelota desde la tribuna bajaban solo aplausos.